¡UMMMMM…. LA ABUNDANCIA!

Imagen: http://evolucionconsciente.org/tu-nina-interior-abundancia/

Buenos días, viajeros de luz

Aunque la entrada que comparto hoy es pelín compleja de leer, a mí personalmente me ha dado pistas de el por qué se nos complican las cuestiones de la abundancia. ¡Y es que hay que estar con un cuidado con todo! 

¿Qué narices hemos hecho en la escuela, tantas horas allí mentidos aprendiendo ríos, capitales y demás historias que hemos olvidado… y sin embargo nadie nos enseñó ni aprendimos nada de nuestra alma, de nuestro ser interno y cómo funciona y qué le bloquea…?

Fíjense que me suena a “adrede”. Claro, si no sabemos, no hacemos y el sistema se beneficia de nuestra ignorancia. En la medida en que ponemos en práctica lo que sabemos (y no solo lo leemos – una servidora hace eso algunas veces)… ¡se van a enterar!

El tema de la abundancia – no solo de dinero, que cuando hablamos de abundancia parece que hablamos de billetes y monedas – es uno de los temas más “preocupantes” y que antes se bloquea… por experiencia ¿verdad? Leyendo la entrada que comparto me he enterado de algunos motivos por los que eso pasa. Me hago un poco de lío con los términos de “niña interna” (como le pasa a la persona que escribe la entrada que comparto) pues en casos coincide con el “ego” o con el “inconsciente”  y parece que no cuadra. 

Resulta que como para el inconsciente, niña interna, ego… no hay diferencia entre “tú” y “yo” pues lo que decimos, lo que pensamos para afuera, lo que decimos de otros y por supuesto los “juicios” sobre otros y sobre uno mismo… son recogidos como lo mismo: crítica, juicio a mí misma y las consecuencias son las que se dan cuando alguien dice algo de nosotros que no nos gusta: nos enfadamos, nos entristecemos, nos escondemos… (todo esto bloquea el flujo divino de la abundancia: cuando hay crítica, cuando hay juicio, cuando hay disgusto… la abundancia, que no es otra cosa que sentirnos complacidos… no se da). 

Uau, esto es fundamental. No es que el juicio sea negativo por sí – que lo es – sino que lo tomamos como propio, nos ofendemos por dentro, nos enfurruscamos y dejamos de gozar. De ahí vendrá de todo menos abundancia.

Así que, viajeros de luz, una observación sin riña de lo que hablamos, de lo que pensamos, de lo que sentimos… es básica e imprescindible. Y por gusto ¿eh? nada de esfuerzos, ni de obligaciones. Lo hacemos voluntariamente. Y eso necesita de nuestra complicidad juguetona. 

Hablando de juego, una servidora es mono en la onda encantada maya. Así que en teoría he venido a jugar pero no se me hace fácil… siempre hay algo “más” importante que hacer. Hace una semana que vive con nosotros un gatito que nos regalaron. No tiene todavía 3 meses y su plan de vida es comer, dormir y jugar. Jugar, jugar y jugar. Es una bendición verle cómo juega con cada cosa que se va encontrando… que pueden ser mis pies o mis dedos mientras escribo ésto. Y no te deja que no juegues… al final te pones a ello porque es convincente y te mete en su juego. Así que agradezco al Universo su generosidad enviándome un maestro en el goce. 

Otro matiz que he aprendido es que nuestro niño interno, nuestro inconsciente, nuestro ego… busca nuestra supervivencia por encima de todo, así que todo lo que le suene a peligro, a sufrimiento, a cambio, a … lo bloquea. “Ah, no, que vamos a sufrir y luego te quejarás y yo me sentiré culpable”. He entendido por qué de repente se bloquean oportunidades o talleres… Los recursos aparecen cuanto tú ya lo has visto, ya estás preparado. Muy agradecida. 

Si tu Niño Interno siente que una oportunidad para la abundancia económica va a causarle de alguna manera el que se le culpe, la va a bloquear. Por ejemplo: si tu misión es convertirte en un maestro(a), pero eres un ‘facilitador’ (le llamamos a esto ser un “cuidador”, alguien que rescata a los otros) tu Niño Interno va a bloquear cualquier esfuerzo que hagas para establecer talleres, seminarios u obtener un empleo para trabajarle a otra persona. ¿Por qué? Porque él/ella sabe que tú obtienes tu amor y toda la aceptación hacia ti de manera desproporcionada al dar demasiada energía a los demás -en un intento por realizar tus necesidades- y no dejas la reserva necesaria para ti mismo(a) ni tampoco te das a ti mismo(a) {el Niño Interno} el amor y la aceptación. De la misma manera, como tienes miedo de ser rechazado si no tienes todas las respuestas o miedo de fallar para llenar las necesidades de alguien más, el Niño Interno sabe que el miedo va a dar como resultado el que tú te sientas culpable. Cuando te sientes culpable, el Niño Interno experimenta esa culpa como si se la estuvieras echando en cara; experimenta ese reproche como un rechazo y un abandono.( http://evolucionconsciente.org/tu-nina-interior-abundancia/)

 

Por lo tanto, nos toca rescatar ese diálogo interno auténtico… no el que nos llega a base de “flashes de programas”, para informar de verdad a toda la comunidad que somos cada uno, llamémosle niño interno o 50 billones de células que nos conforman. Si voy a hacer un cambio, si quiero mover ficha… informo a todos de lo que eso va a suponer y por encima de todo les hago saber que todo está en orden, que estamos a salvo y que todo va a ir bien. Y para eso, ja, ja, hemos de sentirlo porque al niño interno no se le convence con frasecitas repetidas sin más. No, no. Para que el niño se quede dormido… es imprescindible que se sienta a salvo… que se sienta. Para que el niño interno no bloquee… es necesario que nos sintamos a salvo, que nos sintamos protegidos, que nos sintamos complacidos… no que pensemos que nos sentimos. No es lo mismo. El sentir no engaña, con ese es con el que cuenta nuestro niño interno y todo el sistema. Si digo X y siento Y… el sistema funciona con la Y aunque diga X X X X durante las 24 horas al día. 

Y en ese sentir iré averiguando qué me dice mi ser auténtico…

Ah, y se me olvidaba lo mejor y la clave de las claves: el agradecer. En la medida en que me ejercito, por placer, en ese consciente agradecer a la vida, agradecer cada gesto, momento, acto, sentir… el agradecer brota innato y las células palpitan y vibran alegres. No hay mejor recurso para que el niño interno se sienta a salvo, reconocido, protegido… amado y él actúe en consecuencia que sentirse agradecido (que no es lo mismo que dar las gracias)…. vibrar en ese agradecer que por arte de magia y sin que tú tengas que hacer nada, lo engloba a todo. ¡Uau! 

Profundamente agradecida por la oportunidad de compartirme.

Feliz y gozoso camino, viajeros de luz 

Bien, y ahora una cuestión técnica: la entrada que comparto es de un espacio nuevo que no conocía, muy interesante pero… no me permite copiar-pegar. Ningún problema: les adjunto el enlace y ustedes lo abren en el original y así de paso se pueden dar un garbeo por él. 

http://evolucionconsciente.org/tu-nina-interior-abundancia/

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