LAS LETRAS, LOS NOMBRES Y LA VIBRACIÓN DE LOS SONIDOS

 

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Cuando emitimos un sonido, se produce un pulso, una vibración.  Nuestro nombre es una de las vibraciones que más nos alcanza y que más escuchamos a lo largo de nuestra vida. He comprobado estos días de algarabía familiar y de amigos con niños que muchos de ellos – pobres – tendrán que lidiar con que su nombre siempre va acompañado de tono de riña. ¡Eso es una faena, ja,ja!

La sincronía del universo me ha traído esta entrada que comparto hoy sobre el significado de los nombres según la psicogenealogía tan bien desarrollada por Jodorowsky y publicado por Evoluciónconsciente.org de donde lo comparto íntegramente. 

El mes pasado estuve unos días fuera de casa haciendo uno de esos (kit kat) que me gustan tanto. En casa de la amiga que me alojó esos días – qué rico poder compartir – me atrajo un libro de los que tenía en un mueble: El cabalista. Amén de lo interesante de la trama de la novela con ese título… me interesó sobre manera todo lo concerniente a las letras hebreas y la composición de los 72 nombres de Dios (curiosamente así se capitula el libro ) por la vibración emitida al pronunciarlos y por el significado de esos nombres, de esas letras. Todo un mundo al que no había accedido todavía aunque era consciente de su importancia. Ya sabemos que la herramienta no aparece – como el maestro – hasta que el aprendiz no está preparado … y dispuesto. 

Para una servidora, como filóloga además, se ha abierto un universo nuevo que trae consigo un sinfin de regalos en forma de letras que al pronunciarlas son como una especie de antena que va emitiendo y recogiendo el significado de cada una. Una bendición. 

Como saben, (lo publiqué en el face de El lamento no viene a cuento hace unos días) estos días transitamos por la onda del espejo en base a la cultura maya. Y el espejo nos hace, nos provee con una ampliación de visión – gratis – para que seamos capaces de ver en nosotros lo que nos reflejan ahí afuera los otros seres y las vivencias que con ellos tenemos. 

El interés de El cabalista me hizo aprovechar cada momento para ponerme un ratito al libro… ¡hacía que no me pasaba!. Resulta que un día empecé a repetir, a visualizar, a danzar uno de esos nombres de Dios que la cábala nos enseña (aunque durante siglos estuviera todo bien en secreto): La diosa de la sanación: Mem Hei Shin : 

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Cuando leí el significado que en esa imagen incluían,  me impactó :

El poder de este Nombre trae la energía de la sanación a los niveles más profundos de mi ser… DEBIDO A QUE ahora puedo aceptar toda la responsabilidad por mi condición presente y a que he usado mi energía para concentrarme en otros que también necesitan curación

Es decir la sanación no venía de una varita mágica que te curaba y ale… a trotar. Que puede ser. Pero la idea era que la sanación se produce porque – porque – ahora puedo ACEPTAR toda la responsabilidad. ¡Uau!. Ya sé que lo sabemos pero a veces solo es un saber con la mente y como bien vivimos a diario… eso no produce transformación. 

El caso es que yo empecé a repetirlo como un mantra, sabiendo los significados de las letras, de la conjunción de esas 3 en particular… y unos días después – no más de 2 – me oigo pensar y sentirlo – esa es la toma de conciencia – en diferentes aspectos de mi pensar – sentir y hacer particular que son responsables de mi estado actual de salud, de convivencia, de existencia. Y lo ví y lo comprendí sin riña… es como si alguien me lo hubiera dicho al oído con cariñito: ¿No te has dado cuenta que aquí y aquí haces esto y lo otro o sientes esto y lo otro?. 

Y así está siendo a diario… cada día se me cae una ficha… sin dolor, sin victimismo, sin riña a mí misma: es como un reconocer el origen del presente, de mi presente. Y en sincronía con la onda encantada del espejo… muchas de esas fichas me las regalan los espejos … de mí misma. Todo un regalo de Reyes que no había pedido – por ignorante, ja, ja – y que ha llegado sin hacer ruído y con mucho gusto. 

Seguro que no es la última vez que la cábala y sus sonidos aparece en este espacio pues potentes recursos a aplicar e integrar. Si recordamos que Dios creó el mundo con sonidos y nosotros somos co-creadores por lo mismo… conocer esos sonidos, su vibración, su significado, su … es todo un regalo para aplicar – con el debido respeto y con humildad de espíritu. 

Nuestro nombre, aunque no formado con esas letras – en nuestro caso como católicos y españoles – posee una vibración particular y única y dependiendo de con qué lo identifiquemos o con quién lo identifique la familia por ejemplo … nos llevará a una emoción o a otra muy diferente, a un sentirnos y hacer de una forma o de otra. Merece dedicar un tiempito a cómo emitimos y nos emiten nuestro nombre y el de otros, a qué sí? 

Un gusto y un honor seguir este nuevo año 2017 compartiendo con ustedes. 

Brindo por ese verbo creador de cada uno. Será un año lleno de creaciones desde el corazón de cada uno  y para el corazón de todos. 

Gracias, gracias, gracias. 

SIGNIFICADO DE LOS NOMBRES PARA LA PSICOGENEALOGÍA

Que los nombres llevan más carga de la que se les presupone es algo que ya habíamos comentado. Os traemos en este post el significado de los nombres en psicogenealogía desde la visión del gran Jodorowsky, muy interesante…

Este primer “regalo” otorgado al recién nacido, lo individualiza en el seno de la familia.

La psique infantil, tal como haría un animal doméstico, se identifica a ese sonido con el que constantemente atraen su atención. Termina incorporándolo a su existencia como si fuera un órgano o una víscera más.

En la mayoría de los casos, en los nombres se desliza el deseo familiar de que los antepasados renazcan: el inconsciente puede disfrazar esta presencia de los muertos no sólo repitiendo el nombre entero (en muchas familias el primogénito recibe el mismo nombre que su padre, su abuelo, su bisabuelo; si es mujer puede recibir un nombre masculinizado que pasa por ejemplo de Francisco a Francisca, de Marcelo a Marcela, de Bernardo a Bernarda, etc.).

Este nombre, si viene cargado de una historia, a veces secreta (suicidio, enfermedad venérea, pena de cárcel, prostitución, incesto o vicio, quizás de un abuelo, una tía, un primo), se hace vehículo de sufrimientos o de conductas que poco a poco invaden la vida de quien lo ha recibido.

Hay nombres que aligeran y nombres que pesan.

Los primeros actúan como talismanes benéficos. Los segundos, son detestados.

Si una hija recibe de su padre el nombre de una antigua amante, queda convertida en su novia para toda la vida.

Si una madre que no ha resuelto el nudo incestuoso con su padre da al niño el nombre de aquel abuelo, el hijo, preso en la trampa edípica, se verá impulsado a imitar al antepasado admirándolo y al mismo tiempo detestándolo, por ser un rival invencible.

Aquellas personas que reciben nombres que son conceptos sagrados (Santa, Pura, Encarnación, Inmaculada, etc.) pueden sentirlos como órdenes, padeciendo conflictos sexuales.

Aquellos bautizados como ángeles (Angélica, Rafael, Gabriel, Celeste, etc.) pueden sentirse no encarnados.

Los Pascual, Jesús, Enmanuel, Cristián o Cristóbal es muy posible que padezcan delirios de perfección y a los 33 años tengan angustias de muerte, accidentes, ruinas económicas o enfermedades graves.

A veces los nombres dados son producto del deseo inconsciente de solucionar situaciones dolorosas.

Por ejemplo, si un hombre cuando era niño fue separado de su madre, llamará a su hijo Juan-María, realizando en ese doble nombre su deseo de unirse con ella.

Si un pequeño muere, al que le sigue lo pueden llamar René (del latín renatus, lo que significa «renacido»).

Si un antepasado fue detenido, para vergüenza de su familia, por haber cometido una estafa o un robo, a un descendiente directo se le puede bautizar como Inocencio.

Si una mujer con fijación incestuosa se casa con un hombre que tiene el mismo nombre que su padre, puede engendrar hijos que padezcan una confusión generacional: inconscientemente, al vivirse como hijos de su abuelo, considerarán a su madre como una hermana, lo que les provocará inmadurez.

Si después de una niña nace un niño al que se le bautiza con el nombre de ella masculinizado (Antonia seguida de Antonio, Francisca seguida de Francisco, etc.), puede denunciar que el nacimiento de la nena fue una decepción y la joven, considerándose el esquema de un futuro hombre, puede vivir sumida en un doloroso desprecio a sí misma, sintiéndose incompleta.

Un nombre tomado de estrellas del cine o de la televisión, o de escritores famosos, impone una meta que exige la celebridad, lo que puede ser angustioso si no se tiene talento artístico.

Si los padres transforman el nombre de sus hijos en diminutivos (Lolo, Pepe, Rosi, Panchita), pueden fijarlos para siempre en la infancia.

Significado inconsciente de los nombres.

El inconsciente, por su naturaleza colectiva, esconde significados en los nombres que el individuo, sin conocerlos conscientemente, padece.

Los nombres de santos inducen cualidades, pero también transmiten martirios. Algunas María pueden verse asediadas por el deseo de engendrar a un niño perfecto. Algunos José pueden tener dificultad para satisfacer a una mujer. A santa Valeria le cortaron la cabeza: las mujeres que reciben este nombre pueden tender a la locura. Ciertas Mercedes, nombre que desciende del latín merces (salario, pago), pueden ser tentadas por el comercio, ejercido con honradez.

Los nombres, en el inconsciente, funcionan como mantras (versos tomados de las obras védicas y usados como encantos). Estas palabras, por su repetición constante, originan vibraciones que producen determinados efectos ocultos. Los brahmanes creen que cada sonido en el mundo físico despierta un sonido correspondiente en los reinos invisibles e incita a la acción de una fuerza u otra. Según ellos, el sonido de una palabra es un eficaz agente

Fuente: http://evolucionconsciente.org/significado-los-nombres-la-psicogenealogia/

5 comentarios en “LAS LETRAS, LOS NOMBRES Y LA VIBRACIÓN DE LOS SONIDOS

  1. Curioso el post!!! Mi nombre tiene “miga” mi abuelo paterno (al que no conocí) lo habia leido en un libro y quiso ponerselo a mi madre o a alguna de sus 6 hijas, mi madre al nacer yo (gemela con otra) decidió, si la dejaban, ponerselo a una de las dos niñas, el cura del 79,mucho mas abierto, lo aceptó. A mis 17, ya en el instituto empiezo a indagar por mi nombre y descubro que el nombre como tal no existe y que se asemeja a un nombre griego, Zenaida. La conclusión es que mi abuelo era de sevilla y con su acento “seseante” pronunciaba el nombre con eses, es decir Seneida, que es como me pusieron a mi. No se si tiene alguna carga o no, a éstas alturas ya estoy acostumbrada a él aunque siempre me ha resultado incomodo deletrearlo o dar explicaciones sobre él, mis hermanos Ana, Maximo, Angel y Cristina y yo, la rarita!!! En fin Gracias por compartir todo tu ser!!! Abrazos

    • Muy buena historia la de tu abuelo de Servilla, si señor. Entiendo lo de rarita, ja, ja… pero de ellos no se acordarán y de Seneida sí.

      Y sabes qué significa Zenaida en griego? y sabes en qué libro lo leyó tu abuelo y cómo era esa Zenaida?

      Buen camino, y gracias por tu agradecer ese mi compartir que es el de todos. Abrazos, “exclusiva” Seneida

  2. Estimados, reciban mis saludos.
    Me gustaría conocer que nombres le puedo poner a mi hijo varón.
    Que reflejen felicidad, amor a Dios, súper inteligencia, trabajador, líder, Bendiciones , alejado de todo peligro, estratega, ame a Dios, etc.

    Arturo Alejandro?
    Nathan Alejandro?
    ???
    Gracias por sus valiosos comentarios.
    Saludos cordiales.

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