Lo prometido es deuda y queda saldada: TRANSCRIPCIÓN DE LAS ENERGÍAS DE VIDA por CHRISTIAN BEYER

 

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En mi formación de medicina china me enseñaron algo muy importante: cuando nosotros prometemos o decimos que vamos a hacer algo… nuestro sistema energético reserva la energía necesaria para esa labor que decimos que haremos. Es así de maravilloso.

Entonces, si hacemos lo que prometemos, como ya teníamos la energía reservada, nos da la sensación de que no nos cansamos (¿lo han comprobado?) y no solo eso: al hacer lo que prometemos y ser fiables, confiables… es como si el sistema se recargara de una energía sutil de presencia, de fiabilidad, de … (es lo que Jose Luis Parise explica cuando habla de la “pistis”). 

Sin embargo, si no hacemos lo prometido… la energía ya está gastada pues fue puesta aparte para esa labor (y no para otra) y el regalo extra de fiabilidad… por supuesto no se da. Así que cuando no hacemos lo que prometemos nos cansamos más y gastamos más energía que si lo hiciéramos. ¡MIra tú y nosotros a uvas!

¿Qué importante, entonces saldar nuestras deudas reales, simbólicas, emocionales…. ! (A no olvidar, sin riña ni ná)

Una servidora les prometió la transcripción de la conferencia de Christian Beyer sobre “Las energías de Vida a través de la biodescodificación dental”… y aquí está. Una jo – yi – ta. Es genial. Léanla varias veces si es necesario: lo que van a aprender con ella sobre sus dientes y sobre su espíritu… es un regalo impagable.

Es alucinante y una bendición ver y comprobar a cada paso que la Vida nos va poniendo las herramientas, los recursos uno a uno y a su tiempo. En la anterior entrada hablábamos sobre descodificar al padre como paso previo y fundamental para salir al mundo y relacionarnos sin trabas y sin lastres, sin carencias y sin limitaciones. Relacionarnos desde nuestro corazón radiante y auténtico. En esta conferencia Beyer nos habla de ello también y lo relaciona un diente (el nº 6) y con una palabra que será sin duda clarificadora para ustedes también: LA CONSIDERACIÓN.

Beyer además explica algo importante y que yo confirmo en mí misma y en las consultas: hasta que no llegas a la palabra, a la frase que describe exactamente lo que es… no se abre la toma de conciencia, es como que el cerebro necesita la llave exacta a través de la palabra precisa, la frase exacta – grabada en nuestro inconsciente (Bendita preparación universitaria en Filología)

Y así explica por ejemplo, que muchas mujeres decimos que tenemos falta de confianza porque no nos sentimos “reconocidas” Y él explica muy bien lo que significa “reconocer” y además lo enlaza con el diente del “reconocimiento”. Y dice en mis palabras: si fuera falta de reconocimiento la causa real de la falta de confianza … la caries estaría ahí y no, está en otro diente: el de la consideración (nº6). Y la consideración, al mental, al ego… se la da “la figura padre”.

Así que dice: la falta de confianza es falta de consideración, es que en los momentos cruciales de grabación no hubo la frase mágica de “estoy orgulloso de lo que has hecho” que nos proveería de capacitación. No es algo físico, es algo mental, de emociones: su mirada de aprobación y orgullo y sus mágicas palabras… rellenan, consolidan y nutren para siempre nuestro depósito de confianza propia y de confianza en los otros y en la Vida (que todo va unido).

Si no fue así (y me consta en muchos casos) … nos toca tomar conciencia de ello y ponerla nosotros de la forma que cada uno vaya encontrando más adecuada. Por herramientas no es porque las tenemos y a miles (aquí en este espacio encontrarán muchas y muy diversas) y en la mayoría de los casos las vemos, las aprendemos pero luego no las ponemos en práctica así que no puede haber queja de ningún tipo. Nos corresponde a nosotros el primer paso, la decisión. Una vez dada… el Universo ayuda siempre en los siguientes. ¡Un chollo!

Además de la consideración, nos habla de otras palabras muy importantes: el sueño de vida (el día que oí la conferencia fue toda una revelación para mí a propósito de ese sueño), la necesidad del espíritu, el deseo, las ganas…

En Argentina le dirían “¡sos un genio!”. Yo lo pienso igual: me encanta ver cómo va abriendo la palabra para explicarla, es un descodificador dental que podría ser filólogo. Si se permiten hacer “silencio” en sus vidas… llegarán las imágenes, las palabras… precisas.

Ha sido un placer hacer la transcripción con las ganas de compartirla con ustedes. No es lo mismo que hacerlo porque sí (que también). Mi alma les agradece la oportunidad de hacerlo gozosamente.

Gracias, gracias, gracias.

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LAS ENERGÍAS DE VIDA bajo la mirada de la descodificación dental – Christian Beyer

 

De entrada, ¿qué es una energía de vida? Porque la energía no es algo que se puede cortar, no es algo que podamos pesar, es una palabra que designa un concepto puro pero en el principio es algo que provoca un movimiento.

La energía es algo conceptual que solo podemos observar a través de los efectos provocados en la tierra. Por ejemplo, la energía sexual, es la primera energía capaz de provocar algo sobre la tierra y es una de las más bellas cosas: es vuestro nacimiento. Estáis en la tierra gracias a una energía que es la energía sexual. No es una energía esotérica, es una consecuencia directa de la vida, hay algo que provoca otra cosa.

Está la energía eólica, es el viento, capaz de provocar un movimiento. Está la energía solar y otras capaz de provocar algo sobre la tierra como el germinar de un grano.

Con los dientes, ¿cuál es la energía que vamos a poder observar?

Los dientes están situados al nivel del orificio que permite integrar en nuestro cuerpo todo lo que viene de fuera, comer, beber, respirar… es algo que entra por vuestra boca y que en vuestro interior provocan VIDA. Van a entretener la vida. Y todo en ese orificio. Los animales también hacen esto.

Y hago descodificación dental para los humanos. Para los humanos el orificio bucal se convierte en un momento dado en el orificio de salida de la voz y nuestra voz es utilizada para hacer vivir otra dimensión de nosotros. Es lo que llamamos ego, que para mí no es nada peyorativo porque vamos siempre hacia el otro diciendo: “hola, soy Christian Beyer” es el ego quien se anuncia, que anuncia el ego y eso es único. Nosotros somos los únicos animales del mundo que podemos expresar vida a través de nuestra voz, es una energía extraordinaria. Es la energía de una palabra que puede provocar algo.

Habéis imaginado la potencia, el poder, de una palabra tan simple como SI. Sí es una pequeña palabra de 3 letras en francés, 2 en español, que puede cambiar todo nuestro futuro.

¡Eso es una energía de vida! Son algunas letras que llevan algo y que dan un movimiento sobre la tierra. Y hay algunas palabras mágicas, algunas que conocéis bien, que han podido cambiar vuestro futuro: es cuando alguien os ha dicho “te amo”. Son unas cuantas letras, algunas frecuencias sonoras que van a cambiar vuestra vida.

Es la energía de vida ahí lo que los dientes nos permiten ver. ¿Cómo es posible que los dientes nos puedan expresar algo invisible? El espíritu es algo que existe porque he pensado en él, tengo palabras en mi cabeza para él pero no puedo tocarlo. ¿Cómo es posible que lo que se produce en el cerebro sea visible en los dientes?

No lo sé pero mis observaciones me prueban que es verdadero. Hace 15 años que hago lo que hago y que la lectura que he hecho de los dientes me permite explorar el espíritu de todos los humanos. Para todos los seres humanos, es el mismo tejido embriológico que va a dar nacimiento al sistema nervioso central, es decir todos vuestros nervios y vuestro cerebro han nacido del mismo tejido embriológico y es el mismo tejido embriológico que va a dar la formación de vuestros dientes. A eso le llamamos tubo neural. En el embrión, hay un tejido particular que va a dar nacimiento a dos cosas de nosotros mismos: el cerebro y nuestros dientes.

Ya es de entrada una extraña coincidencia.

Además, cuando observamos la estructura dental nos podemos dar cuenta que funciona  como el cerebro: es una estructura eléctrica. Nadie de vosotros lo sabe, por qué un diente provoca electricidad, produce electricidad. Son cristales de esmalte y dentina que se frotan entre ellos y fabrican electricidad. Y la única otra parte de vuestro cuerpo que funciona con electricidad es vuestro cerebro: cuando tenéis un pensamiento, las neuronas se conectan con electricidad, se unen por conexiones eléctricas y van a formar el conjunto neural y de ahí sale un pensamiento, las palabras, una comprensión, un análisis.

Entonces, los dos sistemas funcionan con electricidad.

Y la tercera cosa que es extraña es que cuando observamos el desarrollo de un ser humano, en el plano neurológico, neuropsicológico, tenemos todos la misma dinámica.

Somos 7 mil millones y para todos es el mismo movimiento, el mismo ritmo.

Venimos al mundo normalmente con la boca vacía de dientes y 20 dientes de leche van a tomar lugar en nuestra boca y a la edad de 3 años, todos los niños del mundo, ya tienen 20 dientes de leche en su boca.

A partir de ahí tenemos que llegar a la edad de 6 años para ver aparecer un segundo fenómeno universal que es la aparición en la boca de todos los dientes número 6. Primer molar definitivo, para todos los humanos del mundo es el mismo momento. Es la única cosa visible desde fuera, la llegada de los dientes a la boca pero que nos cuenta algo de nuestro interior que es invisible.

La primera cosa es el despertar en el interior del pequeño cuerpo de las glándulas endocrinas que van a fabricar las hormonas sexuales. Porque a la edad de 6 años, con el despertar de las hormonas sexuales, nuestro cerebro no será nunca más el mismo, no será nunca parecido. Pasa algo en nuestra psicología que es dividir la vida en 2.

Para el animal, se convierte en macho o hembra. Pero la vida se separa y cuando miramos a nuestros ancestros y sus costumbres de vida, nos damos cuenta que hacían escuelas a partir de 6 años, separadas. Las escuelas de chicas y las de chicos y ya no vuelven a estar juntos. Cuando tenían menos de 6 años todos íbamos al mismo cole, a los 6 años se acabó. Y esa separación entre la chica y el chico va a durar toda la vida y hoy en día todavía se ven los efectos visibles de esta separación.

¿Para qué le sirve al cerebro separar las cosas? Habéis intentado buscar en vosotros por qué necesitábamos separar. Y bien, separar es necesario para el funcionamiento de vuestro cerebro para asumir una función vital que es la de comparar. El cerebro necesita comparar las cosas para elegir. Es alucinante ver que el cerebro ha separado los hombres de las mujeres, pero utiliza su comparación. Compara una mujer y un hombre y los diferencia.

Y detrás, la inteligencia humana, maravillosa herramienta de paz y serenidad en la tierra, ha decidido que las mujeres son menos que los hombres. Para algunos y para otros no: los hombres son menos que las mujeres. Y eso no ha pasado desde la noche de los tiempos. No habrá nunca una salida a eso porque si comparamos materia no habrá nunca una diferencia: tomáis dos botellas y siempre habrá una diferencia. El único  nivel de igualdad no está en el continente sino en el contenido. No es la forma de la botella la que es igual sino el agua que hay dentro. Esa agua es idéntica, en todas las botellas.

Es esa energía de vida la que los dientes nos proponen para ver en nuestro interior mostrándonos que el movimiento de vida en el interior de un cuerpo hombre o mujer es totalmente idéntico, no hay ninguna diferencia. Pero si seguís focalizándoos  en la forma, en la función… no funcionará nunca. Podremos seguir peleándonos por siglos y siglos. Crear las leyes que obligan a la igualdad que no existe en la forma. Está en nuestro interior. No hay ninguna diferencia: la vida que se nos da es la misma. Pero nadie se ocupa de eso.

Miramos las formas, la potencia y eso nunca funcionará.

El diente nº 6, vuestro primer molar definitivo, es verdaderamente el diente que habla de las energías vitales. No es la energía vital del animal, es la consecuencia en vuestro cerebro de la llegada de algo.

Hay un movimiento en vuestro interior que va a llegar a nuestro cerebro y que nuestro mental humano va a nombrar: porque percibe una sutil diferencia: hay un movimiento de DESEO y otra energía que es TENER GANAS DE. Aquí tenéis dos energías fundamentales porque provocan un movimiento el exterior.

No puede haber una energía llamada DESEO sin una acción en el mundo, sin la consecuencia de un movimiento exteriorizado. Hay un pequeño punto en común entre los dos que el objeto designado una vez que lo tenemos en nuestras manos y por lo tanto integramos en nuestra estructura va a provocar una respuesta única: se le llama PLACER.

El placer es otra palabra puesta sobre un movimiento interior que es un movimiento de serotonina y dopamina que son dos endorfinas que se consumen en el cerebro y que dan esa sensación que nosotros llamamos PLACER.

¿Lo entendéis? Eso es universal, hombre y mujer tienen lo mismo. ¿Cuál es la diferencia? La diferencia solo está en la autorización de vivir, nada más. La energía de vida está ahí, lo que no está correctamente puesto allí es la autorización de vivir. Puedo mirar a una mujer y a un hombre desde el exterior y puedo ver diferencias: el hombre tiene el deseo de un coche nuevo, tiene el dinero y lo va a atrapar. La mujer tiene el deseo de un vestido nuevo y le van a decir no: no, no lo necesitas, ya tienes 15 en el armario. Es un deseo prohibido.

¿Entendéis? Es por eso que todas habéis ido a trabajar para tener el dinero para acceder a vuestro vestido sin que os digan NO. ¿Sois más felices?

El DESEO es una energía que sube desde el interior, que nos permite ver con los ojos cerrados algo que tiene que ser atrapado de todas formas (absolutamente). Eso es el deseo. Nos toma de manera muy fuerte, nos designa un objetivo y nos pide atraparlo. El deseo dinamiza el masculino o la palabra deseo en nuestra cabeza dice: el masculino es un movimiento en nuestro interior. Da igual el sentido en que lo toméis. De hecho: yo quiero ver algo, incluso si lo veo con los ojos cerrados,  y aparece una imagen. Y esa imagen, como corresponde a algo bien preciso, la energía del deseo se despierta y le dice a mi cerebro: “atrápalo”.

La energía del deseo es la predación: es la mano que atrapa, es la mano que toma, es el guerrero que conquista pero también el movimiento masculino es el que va a hacia algo. Todo eso lo masculino y eso es universal.

Insisto.

El otro movimiento de vida es TENER GANAS DE: es lo mismo, al principio es lo mismo: aparece una imagen, las ganas se despiertan pero como es TENER GANAS DE yo no puedo atraparlas. Entonces hay otro movimiento: el cuerpo tiene otro movimiento: el de poner la mano (boca arriba) y ese es el movimiento de RECIBIR. Porque el objeto de TENER GANAS DE, como es tener ganas de, sabe que no lo puedo atrapar, lo tengo que pedir alguien me lo tiene que dar: es el movimiento de vida femenino: porque es centrípeto: lo traigo de fuera hacia adentro: el deseo estimula al masculino que sale desde dentro hacia afuera.

Dos movimientos de vida fundamentales  que llamamos de manera diferente pero poco importa el nombre que le demos: uno es masculino, el otro es femenino. Y ahí comienza todo. Porque cuando el cerebro oye masculino o femenino… lo traduce en imágenes: ve un hombre y una mujer: el hombre atrapa y la mujer pide para recibir. No, para nada.

Son dos movimientos desde nosotros hacia la vida. En la vida está todo: o lo atrapo o lo pido. Y el movimiento de pro supinación que es el nombre técnico de esto: pronación (la mano hacia abajo), supinación (la mano hacia arriba) es la ley número 1 de la vida terrestre, es decir, sobre la tierra.

En la tierra, con los elementos de la tierra, el único vínculo posible es el vínculo del INTERCAMBIO. Eso significa que debo dar algo para recibir otra cosa y si quiero atrapar algo tengo que dar algo. Así se consume energía. No podéis desarrollar vuestra fuerza muscular sin intercambiarla por consumo energético en vuestro interior. Quiero que entendáis bien el sistema de que todo lo que constituye vuestra estructura corporal pide un funcionamiento a través del intercambio.

La célula viva funciona gracias a ese sistema. Algo de fuera lo quiere dentro. Ella va a consumir sodio porque las bombas de sodio van a absorber lo que está en el exterior para llevarla al interior. Es un intercambio. Yo cambio sodio por lo que está fuera. Y cuando yo quiero poner algo fuera hay otra bomba – la de potasio – que me permite excretar el sistema.

Es un intercambio. La ley de la célula nos muestra que el vínculo a la vida terrestre se hace a través de los intercambios. El sodio, el  potasio son sal y la sal fue la primera moneda de intercambio. Tengo trigo, tú tienes un buey. Te doy sal y me llevo el buey. El buey en ciertas regiones del mundo se llama “pecus” y eso da en francés “el problema pecuniario” porque también era una moneda de cambio. Toda nuestra vida existencial está basada en los intercambios, no hay nada que añadir.

Salvo que un día, sobre vuestro cuerpo, por encima de vuestro cuerpo, aparece un ego. Y ese ego va a funcionar de la misma manera: el cuerpo quiere atrapar un trozo de carne e intercambia ese trozo por la energía de vida que hay en nuestro interior. Pero el ego también quiere cosas salvo que las cosas que el ego quiere,  no existen en el mundo del animal.

El animal conoce la gacela pero el animal no conoce la CONSIDERACIÓN.

La CONSIDERACIÓN es la presa más maravillosa que el ego quiere atrapar. ¿Qué es?

¿Por qué el ego necesita tanto la consideración? Porque una vez la haya recibido su energía masculina estará capacitada. Es la CAPACITACIÓN. Yo tengo un masculino pero para tener la sensación de ser capaz de algo, necesito ese acto mágico. Y eso se llama CONSIDERACIÓN.

Y cuando buscáis eso, cuando vuestro ego busca eso, pero no sois conscientes de ello, es decir, que no lo podéis reconocer en vosotros mismos  y que no llegáis al final, hay un diente que va a carearse. Porque es la única solución que conoce la biología para aliviar la tensión a nivel del ego. A nivel del mental que va a condensar energía para atrapar consideración sin que el ego sea consciente y es un desequilibrio terrible. Demasiada energía eléctrica y ningún resultado. Hay que aliviar el sistema y para aliviar el sistema, cristales de esmalte van a salir de la estructura dental y la caries aparece.

Entonces, es ahí donde juego con fuego, en el sentido propio de la palabra, los carniceros me esperan, `porque la caries no es el resultado de los microbios que se aprovechan de vuestro sueño para hacer agujeros en vuestros dientes. Eso no existe. Lo siento muchísimo, las observaciones de la realidad humana no corresponden a ese principio. Yo creí, yo quise creer pero cuando observé un canino – el diente puntiagudo – con una caries en la punta… eso no se corresponde con nada. ¿Restos alimentarios sobre la punta de un canino? Eso no existe. ¿Alimento encallado? No hay nada de eso aquí. ¿Un cepillado ineficaz? Un canino se limpia automáticamente por la lengua y el labio. No me opongo a la ley de la universidad pero que sean lógicas y esta no lo era. La ley no existe.

¿Qué puede hacer que yo tenga una caries en un lugar de un diente donde no hay microbios? Aquí está la pregunta.  Y ¿cómo pasa que pueda tener una caries en un lugar de la boca y la única otra caries va a estar en el otro lado, en el mismo diente, en el mismo lugar. ¿Es que los microbios han aprendido simetría espacial? ¿Hacen viajes de un diente a otro?

No, eso no existe. Tiene que haber algo más. Y la única cosa común a todas las personas que tienen caries son los sufrimientos psicoemocionales no conscientes. La gente no tiene conciencia de esos sufrimientos.

La gente sufre, todo el mundo sufre pero cuando le preguntas a alguien cómo está, te dice “no muy bien” ¡Pero eso no quiere decir nada! ¿Cómo estás? “No bien”. ¿Cómo vas? “mal”. Explícame.

Entonces, si presionáis un poco, hay alguien que va a decir “mi madre no me reconoce. Yo no me siento reconocida, delante de mi madre o delante de mi marido. No importa, no me siento reconocida”.

La boca, para ese sufrimiento, va a hacer una caries – si es real – sobre el primer molar inferior izquierdo. Aquí está la caries del no reconocimiento. Pero como está interpretado por una estructura biológica, es muy lógico: no soy reconocido, y por lo tanto sufro de no reconocimiento, tiene dos condiciones: mi padre no me ha dado su nombre de familia, por lo tanto no me ha reconocido. Segundo: mi madre, cuando me llama, se equivoca de nombre. Ahí también yo no me siento reconocido. Pero veis que eso no tiene nada que ver con el valor. Es el reconocimiento: una imagen: un nombre: Silvie, Claire,… No reconocimiento, ¿veis lo que es?

Pero no es ese el sufrimiento de la gente que os dice “no me siento reconocida como mujer”. No es esa la verdad. Y ahí está la dificultad para el cerebro: llegar a nombrar precisamente de lo que sufre. Y si puedo nombrar exactamente mi sufrimiento (y bien, el sufrimiento es un espacio resentido como incomprensible entre un objetivo y una carencia. Sin carencia no hay sufrimiento. Una carencia sin la solución: sufrimiento pero no tocamos nuestras carencias, no hemos aprendido a entrar en nuestro interior, tocar ese vacío – incluso de nuestra estructura psicológico y poder decir “he aquí lo que me falta”. Y no es el reconocimiento, es la CONSIDERACIÓN.

Una frase mágica: yo hago algo y el hombre que es mi padre mira lo que he hecho y me mira y me dice: “oh, estoy orgulloso de lo que has hecho”. Y en ese instante recibís la capacitación de vuestro masculino y nunca más os sentiréis incapaces de y nunca más tendréis esa noción borrosa de decir “no tengo confianza en mí”. La falta de confianza es la ausencia de consideración.

Nunca os han dado esa frase mágica: “estoy orgulloso de eso que has hecho”. Y a eso se le llama CAPACITACIÓN.

Y existe en la biología: cuando para el masculino y por lo tanto en la biología para el macho: se fabrica el espermatozoide, es perfecto, tiene todo lo necesario pero es incapaz, es incapaz de hacer nada. No le falta confianza, le falta la capacitación. Y la capacitación es una reacción bioquímica que va a transformar su flagelo inmóvil en un flagelo que se mueve. Y no va al psicoterapeuta, va al óvulo. Porque ha recibido la capacitación. Y eso es biológico.

Tomad un ser humano, que no es un espermatozoide pero tiene todo lo que necesita: sin embargo, quiere ir allí pero no llega, no hay movimiento. ¿Por qué? Porque le falta la capacitación. Eso es lo importante.

Tenéis energías en vuestro interior que son necesarias y suficientes para vivir pero como tenemos un cerebro con una estructura psicológica no nos aprovechamos de ello. Gracias a nuestra inteligencia, a nuestro ego, a nuestra estructura mental, en las capas inferiores de nuestro espíritu, podemos sufrir enfermedades que no existen.

La consideración como la no consideración son cosas que no existen en el mundo biológico del animal. Solo existen en la psique humana. Entonces por qué rechazar que la psique humana es capaz de provocar comportamientos biológicos diferentes. Es estúpido pretender que una emoción es incapaz de modificar un funcionamiento fisiológico. ¿Entendéis?

La neuropsicología moderna reconoce perfectamente que para cada emoción existe un PROGRAMA BIOLÓGICO acoplado. La neuropsicología lo reconoce pero la medicina no lo escucha.

Los dientes me han obligado a tomar en cuenta la psique humana. Era imposible hacerlo de otra forma. El diente no hace un problema porque no llego a atrapar la gacela. No. Estoy intentando atrapar un concepto y es en esa vida conceptual que vuestros dientes pueden hacer caries.

¿Cómo evitar la caries?

Bien, vamos a encontrarnos con la psique humana para enseñar a nuestros niños que hay en el interior una falta que no es una carencia física, no está en el estómago, no me falta agua, no me falta aire, es algo en la estructura identitaria.

YO SOY EN FALTA – EN CARENCIA: Tengo falta de… ¿De qué tienes falta, mi niño? Es eso lo que deberíamos de enseñar, más que enseñarles cómo conseguir éxito en la vida, más que enseñarles a tener un 20/20 en matemáticas… ven a decirme de qué careces.

Entra en tu interior, y ¿qué es lo que resientes? Y así seríamos todos diferentes porque el objeto del deseo, sea el que sea, corresponde de manera metafórica a una carencia de la estructura psicológica. Un coche de 240 caballos no puede reemplazar  la falta de potencia en un macho, no puede curar la desvalorización del hombre porque la desvalorización es un acto psicológico, no mecánico. Pero todos somos iguales. Un coche potente nos da potencia ¿para hacer qué? ¿Hace nuestras vidas mejores? No, pero cuando me encuentre con otro me podré pelear con él. Y ahí gano. Son comportamientos de una estructura animal.

GANAS DE / DESEO

Cuando el niño, a partir de 6 años, tiene ganas de algo dice señalando, apuntando “yo quiero el juguete del escaparate” es normal, no tiene el dinero para acceder a él. Y la enseñanza comienza: Tú quieres eso, dame a mí otra cosa (acordaros, es el mundo de los intercambios): quieres eso, dadme a mí algo en intercambio de eso: dar para recibir. Y que es lo que pedimos al niño: cuando está en una dinámica femenina (con la mano hacia arriba para recibir) de vínculo con la vida, le decimos “ve a tu masculino, atrapa una buena nota en matemáticas y cuando tengas la buena nota, nos la intercambias por un buen juguete”.  No es una crítica, es una descripción. No estoy intentando criticar, es una descripción de los hechos. Todos hemos hecho eso con nuestros hijos y nuestros padres con nosotros.

Dejamos crecer al niño y nos le encontramos a los 24 años. Y funcionará igual: “quiero eso de ti”. ¿Veis lo que pasa entre un hombre y una mujer? ¿El famoso conflicto de pareja? Que comienza por formar la pareja: ¿qué le voy a dar para que ella me dé lo que yo espero? ¿Qué le vais a dar al hombre en intercambio de lo que esperáis de él? Es así como funciona la pareja. Y no es un juicio, es una descripción. Y os doy las gracias por los intercambios.

¿Qué es lo que el hombre debe dar a una mujer? Una casa. ¿En intercambio de qué? (¿No lo sabéis?) Un hijo. Es el intercambio obligatorio. Yo te doy una casa y tú me das un hijo. Y sí, es una ley biológica, gracias al ego humano, desde la noche de los tiempos, el primer elemento de intercambio es un hijo. Si no, no funciona, no va bien. Si le dais una hija, no vale nada. Si le dais una segunda hija, tiene derecho a una ley particular que se llama la repudiación: puede hacer anular el matrimonio porque no le habéis dado heredero macho. No soy yo quien lo digo, yo observo.

¿Qué es lo que da la mujer? También se le llama una casa pero es metafórica. Está en el interior de ella, a eso le llamamos relaciones sexuales. ¿A cambio de qué? Siento que me voy a hacer lapidar pero no es grave. A cambio de dinero. Hace mucho tiempo era así. Y el hombre se protegía en el caso de que la mujer se rebelara o en el caso de que la mujer ya no le amara más, la mujer estaba obligada al deber conyugal. Aquí lo tenéis. Son bellas parejas. Y hacemos lo mismo con nuestras parejas. “Eso no lo puedes hacer” les hemos enseñado que la relación humana es a través de intercambios y no es normal porque no es una relación humana, es una relación animal.

¿CÓMO PODEMOS PASAR DEL ANIMAL AL HUMANO? Algunos creyeron que debían de suprimir los deseos y las ganas de, que eran energías diabólicas que nos hacían hacer cualquier cosa, que era una pérdida de tiempo. Diabólico viene de la palabra griega “diabolain” que significa: Separar. Es lo que hace el mental: separa para comparar. Esto se llama en griego: diabólico.

¿De acuerdo?

Bien, lo hemos hecho. Y la primera separación la producen las hormonas sexuales, de golpe todo el mundo ha pensado que las hormonas sexuales, la energía sexual y la expresión de la sexualidad era salirse del camino espiritual ¡Qué pena!

Para convertirse en humano hay otras dos energías de vida, que no pertenecen al cuerpo, que pertenecen precisamente al espíritu.

Una de ellas se llama EL SUEÑO: EL SUEÑO DE VIDA. ¿Conocéis el sueño de vida?

Y la otra se llama: NECESIDAD

Y ahí es un poco más complicado, porque el cuerpo tiene necesidades y el espíritu tiene otras. ¿Cómo lo hacemos? Por el momento creo que es mejor equilibrar el cuerpo, es decir cuidar de las necesidades para que nos deje la capacidad de escuchar las necesidades del espíritu.

EL SILENCIO. Es una necesidad del espíritu. Pero si mi cuerpo tiene hambre, el silencio es imposible. Tengo hambre. ¿Habéis tenido alguna vez un niño con hambre? ¿Le habéis conseguido calmar diciéndole que no era la hora? Yo, es la hora y tengo hambre. Y no es porque no es la hora que mi estómago va a obedecer. ¿Habéis tenido ganas de ir al wáter? ¿Y os han dicho “no es la hora”?

El sueño de vida es propio profundamente de la dimensión humana. No estoy hablando del sueño nocturno, del re-equilibrio del sistema neurológico que tiene lugar en el sueño profundo. No hablo de eso. Hablo de un sueño de cuando estáis conscientes. Y es un sueño que os índica un sitio de la tierra que soñáis visitar antes de morir. Aquí tenéis lo que es un sueño. Los animales no hacen eso, No existe ninguna gacela que vaya al psicoterapeuta porque no puede cumplir su sueño de vivir en la Antártida. Esto no existe. Nació en la sabana africana y se quedará en la sabana africana. No es capaz ni siquiera de imaginar otra cosa que la sabana. Y los hombres sí, podéis soñar en otro lugar de la tierra.

Hace mucho tiempo, nuestros ancestros lejanos, 3.000 antes de Ryan Air, soñaban con la tierra prometida. Otros llamaban a eso el Dorado. Soñaban, gracias a eso Colón partió, tenía un sueño, pero no sabía qué era, no sabía dónde iba a llegar pero tenía un sueño. Y lucho para vivirlo y hemos tenido siempre eso.

La diferencia es que ahora tenemos acceso a las imágenes de toda la tierra. Y entre todas esas imágenes ya no vemos más el lugar que nos ha tocado y que nos ha dicho: “ven, ven a visitarme, tengo algo para ti”. Es un lugar preciso de la tierra que ha sido identificado por algo vuestro, algo de vosotros  y el sueño es independiente del tiempo, no está sometido al tiempo.

La necesidad nos somete al tiempo: necesito respirar, tengo 3 minutos para respirar. Sino muero. Tengo sed, tengo 3 días para beber, sino estoy muerto. Tengo hambre, tengo 3 semanas para comer sino muerto. Es la ley de la necesidad animal y no hablo del animal yogui que ha aprendido a controlarse, no estoy hablando de esas criaturas raras que están en la alimentación pránica, hablo del animal. Es nuestra estructura, sometida al tiempo pero el sueño está fuera del tiempo.

La única fecha límite es la fecha de vuestra muerte que vuestro cerebro no conoce, entonces no está sometido al tiempo. Es el primer lenguaje del sueño.

Es un lugar de la tierra que os espera para haceros experimentar una cosa única: la libertar de ser quienes queráis. Y allí está la gran diferencia entre el ego confundido con su tiempo que mira a los suyos para saber cómo debe de vivir.

Y el ser en el fondo vuestro, que os hace sentir la libertad de ser quienes queráis, independientemente de vuestra biología y de vuestra genealogía. Es único. Es el regalo del espíritu para el ser humano.

¿Y qué hacemos con ello? Lo hemos olvidado.

Lo dejamos al lado con “muy buenas razones”: la hipoteca, los hijos, la casa, el trabajo, el marido, la mujer, todo eso… ¿Y qué hacemos? Esperamos  que los niños sean mayores, que sean independientes, que la casa ya esté pagada, que esté jubilado, que mi mujer ya no tenga ganas de seguirme y entonces me digo:  “venga, voy a vivir mi sueño”.

Si hacéis eso, corréis el riesgo de caer enfermos en la jubilación.  Y no podréis vivir vuestro sueño.

No sometáis vuestro sueño al tiempo porque está libre del tiempo y cuando hayáis tocado esta libertad de ser, daos la vuelta para ver la segunda vía de vuestro sueño: que os indica alguien que os gustaría conocer antes de que muriera. Puede ser un ser mítico, un persona muy importante o históricamente inexistente pero es alguien pero que queréis encontrar antes de que muera.

Si voy a un sitio de la tierra y experimento la libertad de ser, eso representa en el interior de mi estructura (pero no para mi cuerpo sino para la identidad del ser) una semilla plantada en mi tierra interior capaz de dar nacimiento a quien yo soy y para hacer crecer esa planta, necesitamos una función padre y a quien sueño encontrar antes de que muera, REPRESENTA INCONSCIENTEMENTE ESA FUNCIÓN PADRE, que me va a permitir convertirme en quien yo soy y es extraordinario tocar esto de uno mismo.

Y la tercera vía del sueño es escuchar un algo que sueño cuando tengo la impresión de que soy totalmente incapaz.

Es justamente esa noción de imposible lo que describe la primera cualidad del sueño: Imposible. Es imposible. Porque es imposible, es un sueño y como es un sueño, un día se hará realidad, puede hacerse posible.

Es la virtud del Papá Noel. Para un niño, el juguete en el escaparate es imposible y un día lo tiene ahí al  lado. A eso se le llama MAGIA.

La perdisteis un día, volvedla a encontrar, volved a dar a vuestro cielo esa capacidad de tener magia.

En relación al sueño, os queda un trozo de camino hasta él y donde decís “ya no puedo más”. Pero creo en él, estoy en el límite de lo posible pero tengo la fe, la esperanza y un día el Cielo viene a vosotros y os da todo aquello que os falta.

Está escrito en la Biblia: ayúdate y el Cielo te ayudará pero nadie ha entendido nada. Era simplemente, no apaguéis vuestros deseos, no apaguéis la energía del deseo pero orientadlos hacia la realización de vuestro sueño.

El deseo representa una energía de la que sois responsables y el sueño viene a daros el resto. Ayúdate y el Cielo te va a ayudar.

Y para todo lo que os falta en vuestro interior que se llama Necesidad y que está en vuestro corazón – no en vuestro estómago: pedid y vais a recibir – es la energía de las ganas pero no os confundías: son energías verticales no transversales. Nunca podréis rellenar vuestro corazón con el corazón de otro. No podréis nunca llenar vuestro corazón de ser amado por alguien. Eso llena el ego pero no el corazón. Vuestro corazón, solo se puede llenar de él mismo. No os equivoquéis más sino estáis condenados a los intercambios: quiero ser amado, qué es lo que debo de dar para recibir eso.

Aquí tenéis un pasaje revista de 4 dinámicas de vida que nos han permitido observar 4 de nuestros dientes, los 4 dientes nº 6, con

  • Uno arriba a vuestra derecha: la energía del SUEÑO;
  • Uno arriba a la izquierda: la energía de la NECESIDAD;
  • Uno abajo a la izquierda: LAS GANAS y
  • Uno abajo a la derecha: el DESEO.

Mirad vuestros dientes, mirad en qué estado están, y corregid lo necesario incluso si los dientes han sido extraídos, esto pertenece al espíritu, no a la materia. El espíritu precede a la materia y la va a sobrevivir. ¿Vuestro diente ha sido extraído? Tomad conciencia porque es el vehículo del espíritu la conciencia.  No lloréis si el diente ha sido extraído, no es más que un diente, no es la vida y volved a poneros de pie. Y volved a poner en su sitio, no los dientes que os faltan sino todas las cualidades humanas perdidas.

Y no es la culpa de nadie. ¿De acuerdo?

Gracias. Buenas tardes.

 

1 comentario en “Lo prometido es deuda y queda saldada: TRANSCRIPCIÓN DE LAS ENERGÍAS DE VIDA por CHRISTIAN BEYER

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