VIVENCIAS QUE RESUENAN

Uau…12 días sin escribir. Qué gracia que coincida con toda la onda encantada de la luna, en la que nos correspondía purificar las emociones, como hace el mar en su constante movimiento. Es como que había tanto que vivir que no daba para re-sumir y contarlo. Hoy es el día de culminación de esa onda, el tono 13, el de la trascendencia: cómo vamos a trascender el camino de purificación de esas emociones y precisamente la respuesta nos la da el primer sello, el del dragón.  Esas cositas que tiene la magia de la vida, como que la culminación se hace desde el principio. Luego ya cada uno que saque sus propias “consecuencias”.  En estos 12 días sin escribir ha habido tantas vivencias que tendría para un libro. Hoy comenzaré por el taller: Hace una semana justo todavía estaba nerviosa por el curso – es marca de la casa la de los nervios, ja, ja -. Aunque tenga claro de qué voy a hablar…  hay una punta de inquietud siempre porque todavía no lo he verbalizado y te queda la duda incesante de “la forma de decirlo”. El Finder siempre me recuerda que “no preocupar, ya lo has vivido, tu … Leer más…

"CASUALIDADES" … JA, JA

Buenos días, viajeros de luz Como les decía en la entrada anterior, desde que brotó la idea de pasar unos días en un sitio diferente antes de llegar a Castellón que es el punto de culminación para desarrollar el taller de la mano de la biodescodificación y la medicina china que allí nos espera  (es así siempre que una se deja, claro) las sincronías, las “casualidades” o como quiera que le llame cada cual, no han dejado de suceder y en la vivencia de cada detalle  se me va el tiempo sin sentarme a compartirlo con ustedes. Como digo, ya empezaron antes de salir. La primera fue la siguiente: yo estaba navegando entre páginas de internet para encontrar un lugar en el que nos sintiéramos agustito durante una semana y que estuviera “por primera vez en mi vida” al lado, lado de la playa. De repente, y sin que yo tuviera algo que ver apareció una página que ya digo yo no había encontrado. Apareció. ¿Y qué apareció? Una casa preciosa con unos jardines de alegrarte el corazón. Inmensa. Con un ficus centenario que preside una de las entradas. Mi “idea de vivir” más querida me lleva a organizar cursos … Leer más…