RECURSOS PARA EL COMIENZO DE ESTE MÁGICO AÑO 2018… UN AÑO 11…¡OLE!

Todo lleno de días sin estrenar...

Mafalda siempre fue genial… y sus compañeros de viaje igualmente. La retomé hace poco, en el encuentro de mujeres-amigas, y me asombró gratamente lo atemporal y universal de su humor. Felipito siempre me enterneció y hoy me llegaba esta imagen como felicitación para el año nuevo, este que estamos estrenando – teniendo en cuenta que es un calendario gregoriano y que hay otros -. Y me encantó la inocencia de ¡qué lindo, 365 días por estrenar!

Y así es realmente: cada día es un día nuevo y a estrenar. ¡Uau! Una nueva oportunidad de ser novedosos, de re-novarse… solo tendríamos que acompañar a todos los procesos biológicos que se dan, todo se renueva. Es decir, que cada día podríamos ser nuevos porque lo que nos compone es nuevo. Sin embargo, en el fragor de la vida se nos olvida ese pequeño detalle y nos dedicamos a cargar de un día en otro y en el siguiente… características de ayer, sueños de anteayer y recursos de hace tanto y sin actualizar que ya no sirven. Y así repetimos y repetimos. ¡Cansinos que somos!

Durante estos días, empecé un curso on line con Claudia Delgado – les hablaré de ella y del curso más adelante – y casi el primer ejercicio fue el de SOLTAR. ¡Se me está dando muy bien, ja, ja! Se produce una sensación incluso corporal de alivio y ligereza que es una gozada. 

Si no lo hicieron antes de comenzar el año… ahora es el momento. Soltar

Cierras los ojos y sientes lo que pesa y cómo pesa lo que sea que estés pensando y quieras soltar. Lo siento, lo respiro y al espirar… suelto. 

El primer día, me imaginaba soltar a mamá, no a la física mamá sino a la energía “añadida” que me pone trabas : “mamá, suelto” y era gracioso porque era como si de repente, se desprendiera de mí, se quedara flotando y yo me quedara libre. Soltar. Dedíquenle ratitos y se sentirán livianos, con ganas de volar y con capacidad de nuevas respuestas. 

 

Ja, ja, es una genia! que dicen en Argentina. Cada uno de nosotros es la clave para lo que cada uno vaya a vivir en este recién empezado 2018. No es al revés, ja, ja. 

La vida es tan generosa que nos ofrece recursos y más recursos para encaminarnos en este inicio de ciclo. 

El día 31 de diciembre del año pasado (ja, ja) comenzaba la Onda encantada del Viento Blanco que nos dota con un mapa de auto-observación y desarrollo mágico donde los haya. Lo publicaba ayer en el facebook de El lamento no viene a cuento y lo compartiré aquí igualmente. Serán 13 días para practicar la comunicación, para sintonizarnos con lo divino que nos conforma y comunicarnos desde ahí.

Les comparto el enlace para que entren y la desarrollen a su ritmo. Digo desarrollar porque no es sólo leer sino actuar-lo y para eso hay que soltar mucho enganche tonto que nos quita tiempo y energía para lo verdaderamente transformador: el trabajito de verse y escucharse cada uno. 

También comienza hoy un nuevo hexagrama en el calendario oracular, desarrollado y ofrecido por la Escuela Neijing. Hasta ayer hemos estado, durante la última luna, en el hexagrama de La condescendencia. Y hoy, con la nueva luna llena, (qué maravilla verla anoche) entraremos en el hexagrama 58, La alegría (el lago), La serena espera de lo Supremo. Ya solo el título es refrescante, calmado. Nuestros cuerpos y almas lo agradecerán. Este hexagrama se merece una entrada a parte que haré a lo largo de estos días. No me ha dado para más, ja, ja. La serena espera de lo Supremo, hexagrama 58, vayan investigando mientras tanto. 

Y para culminar esta entradita primera del año, agradeciendo a esta bendita red su generosidad, les comparto  otra de las herramientas mágicas de todas las sabias culturas: la numerología. Como saben comparto aquí parte de lo que a mí me llega y me nutre, me aporta. Comprender qué huella tienen los números en nuestro pensar, sentir y hacer es un paso de gigante para dejar atrás la crítica interna, ese diálogo machacón de jueces impacables sobre todo con nosotros mismos. 

Estos días, curiosamente y uno detrás del otro como si alguien en el ordenador supiera que para entender uno necesito otra información que todavía no tengo y me la ofrece. Primero me llegó el vídeo de qué vivirás en el año 2018 dependiendo del número de Vida, de misión que tengas. Bien, genial. Pero si además, a los 5 minutos me llega un vídeo cortito explicando cómo hallar dicho número y otros más y una pincelada de la huella de cada número en la expresión vital de cada uno… ya sé que es material para compartir. Básico y conciso. Para empezar. Y no es lo mismo tener un 4 que un 7 o un 1 que un 5. Siempre busco herramientas que nos ayuden a comprender-nos. Esta es una de ellas. Los números. 

Los recursos vivenciados e integrados nos ofrecen oportunidades para expandir nuestra percepción, nuestra conciencia. Les deseo que así sea con los que hoy aquí compartimos: la onda encantada y los números. El nuevo hexagrama vendrá en breve. 

Por mi parte, he bautizado este año con el Año del Soltar. A poco que cada día soltemos una cosita, un detalle… ¿se imaginan en 365 días? ¡¡¡Una juerga!!!

Feliz año del Soltar, viajeros de luz. Sabemos bien que nuestro viaje depende mucho de la carga añadida que llevemos… ¿Qué cómo se hace ja, ja? Soltando. Suelten. Suelto. Soltamos… 

Gracias, gracias, gracias

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