SER HEREDERO UNIVERSAL: ¿CASTIGO O REGALO?

Hace ya un tiempo que un grupo de mujeres nos empezamos a reunir alrededor de la Bio, del transgeneracional. ..Entre medias – igual que hago aquí en el blog – he ido compartiendo con ellas otras herramientas como la Onda Encantada de la tradición maya, recursos de la tradición oriental como los troncos y ramas, resonadores que nos equilibran, regulan… que nos ayudan y aportan herramientas y recursos valiosísimos para auto-conocernos.

En esta ocasión  – el sábado pasado – llevaba el mapa que explica José Luis Parise de las trampas que nos pone el Yo para que no sigamos en pos de lo que queremos lograr. Todo un regalo. Casi no nos dio tiempo a ello porque, gracias a que éramos pocas, nos dedicamos a hacer el árbol de una de las participantes que nos dio mucho juego.

Esta mujer de la que hacíamos el árbol tenía bastantes dobles y era Heredera Universal de la abuela materna, abuela que había perdido a casi toda la familia cuando tenía 17 años. Curiosamente ella relataba – antes de saberlo –  que sentía siempre una necesidad de proteger al hijo, a los padres, a todos, como para que no sufrieran, para que no les pasara nada.

Imagen de Janeth Franco

Yo tengo bien cercana la experiencia de ser Heredera Universal pues asumí ese cargo desde que murió madre. ¡Y vaya que si se nota! Desde que ella se fue, y lo he compartido en alguna otra ocasión, empecé a sentir síntomas “de ella” que yo ni de lejos había sentido antes y más: incluso había dicho las mismas palabras que ella utilizaba para describir uno de ellos: calor en las piernas.  Fueron esas mismas palabras – “parece que tengo un radiador en las piernas” –  las que encendieron la lucecita de “eh, aquí está ocurriendo algo, mira a ver”. Y miré y ví. Vaya que si ví y sigo viendo, ja, ja.

Ahora estoy inmersa en la liberación de uno de los programas que heredé de ella: el del arrepentimiento después de cada decisión: da igual lo que decida, al minuto siguiente ya creo que podría haber hecho otra cosa mejor y por lo tanto reniego de la tomada. Esa era una de las características de madre que más nos “encendía” a todos: ¡coño, si lo acabas de decidir!. Pues mira tú por dónde, eso mismo he vivido durante este tiempo y como el Yo es tan inteligente (para eso es genial ese mapa de Parise con las trampas del Yo) te lo esconde en otra carpeta y no lo reconoces como “de ella” sino que lo lees como parte de otra historia.

Ja, ja, cuando tomas conciencia, ahora sí puedes actuar, se le acabaron las trampas al Yo. Devuelves el programa a procedencia y aguardas confiadamente – importante lo de confiadamente – a que todas tus células se enteren y configuren otra respuesta en base a la nueva información. Una vez todas enteradas, la acción será la propia y será la adecuada, sin dudas.

Y es importante como digo esa “espera confiada” porque a poco que le añadamos una duda…una… se disipa y desaparece la información nueva. La información (el programa) que hay integrada tiene muchas conexiones con otros programas y creencias; la nueva necesita tiempo de consolidación – como los huesos cuando se rompen –. A poco que dudemos del proceso, a la nueva le cuesta dios y ayuda buscar la ruta de su expresión pues se encuentra con creencias, programas más en consonancia con lo antiguo. Es por eso, que una espera gozosa y confiada favorecerá esa integración de lo nuevo para desbancar a lo viejo y caducado que tantas zancadillas te ha ido poniendo.

Imagen de Alejandro Svalinsky

Qué curioso, según escribo esto me doy cuenta de que hoy es Enlazador de Mundos, uau, y en tono de cooperación,  de la onda encantada del Aguila Azul. Ese enlazador tiene como expresión fundamental “morir a lo viejo para nacer a lo nuevo” y yo les estoy contando todo esto. Ja, ja, al loro, que anda el guerrero por medio y está en el antípoda, que si se integra suma pero si no, resta. 

No me entretengo en explicar lo que es un Heredero Universal ni cómo saber si lo eres o no porque en la entrada que comparto, Pep Viñas lo explica estupendamente así que paciencia, lo leerán en breve. Solo poner énfasis en que la fecha con la que jugaremos es la de defunción del ancestro que sí conocimos y que coincidirá (10 días por delante y por detrás de margen) con nuestra concepción o fecha de nacimiento.

Es interesante también recordar o aclarar, que cuando uno hereda, lo hereda todo, también lo bueno que nos dará recursos a utilizar.

I-m-p-o-r-t-a-n-t-e.

Y lo digo porque de tanto mirar los programas que nos ponen zancadillas, se nos olvida reconocer aquellos que nos darían alas si cambiáramos el foco. Es ahí cuando ser doble, ser yaciente, ser heredero universal se convierte en un castigo o … en un regalo. Es decir, serás un brillante heredero universal si integras los programas, valores, creencias, cualidades que le hicieron brillar a él o a ella y te liberas de aquellos que él o ella no supo cómo gestionar y le hicieron sufrir y no conseguir una vida radiante. Para ello, el paso 0 es quitar los velos a la figura de la que heredas pues si hay rencor, culpabilidad… el proceso será costoso y muchas veces ni se producirá.

Sinceramente, ante la objeción de “jolín pero es que todo cuesta mucho, anda que no hay que hacer para liberarse”… lo único que puedo decir es que, para mí, es la ocupación más gozosa pues sé que en esa labor… las alas se afianzan para disfrutar del vuelo cotidiano, del de cada día.

Ojalá que ustedes también disfruten de esa auto-observación… seguro que nos reconoceremos por el brillo.

Un placer y un honor, compartir-me con ustedes.

Gracias, gracias, gracias.

.

A continuación, la entrada de Pep Viñas a propósito de qué es ser un Heredero Universal.

Deja un comentario