APRENDE Y APLÍCA-LO: EL SENTIDO BIOLÓGICO

El otro día, en casa, hablábamos con una amiga de una ensalada de verduras al vapor que hacemos muy a menudo y que ella disfrutó un día que se quedó a comer con nosotros  y esta amiga comenta “pues yo ya la he hecho unas cuantas veces”. “Ole, le dije, eres casi la única que conozco que aplica todo lo que aprende” aludiendo además a su sabia aplicación de las herramientas que aprendió en los talleres que había hecho conmigo, por ejemplo.

Es genial ver a alguien, además joven, que aprende y aplica.

Y no es sencillo en esta vorágine de vida… incluso sabiéndolo, caemos aquí y luego allí.

Con la “llamada enfermedad” pasa eso mismo, que caemos, ja, ja. A poco que nos descuidamos, nos encontramos diciendo “alguien ha cogido A o B” o que nos queremos quitar de encima X o Y; o decimos que la enfermedad es una señal. ¡Claro pero como resultado!

La verdad es que es como de risa porque el síntoma es una solución. Una solución biológica adaptativa para nuestra supervivencia. Y a poco que te quedes quieto y reflexiones, bastante lógica aunque con una lógica a lo mejor pretérita, que ahora mismo no nos sirve de mucho. Pues ale, manos a la obra, actualiza la base de datos de las soluciones, que se puede.

Hasta que no tomemos conciencia de que el síntoma es una solución… nos daremos de bruces con la misma pared que nos hace rebotar unos pasos para atrás.

Somos como un infinito “ordenador” vital que guarda todo y todo en una carpeta que está en eso oculto que llamamos inconsciente y que es el miembro más consciente y atento de todos cuantos nos conforman. Ya nos gustaría tener esa atención plena que tiene el inconsciente, como decía J.L. Parise “a ese lo quiero yo en mi equipo”. Pues eso, que en el inconsciente se guarda bien guardadita toda la información ÚTIL  para nuestro “sistema” tales como “en riesgo de quemadura por sol, segregar sustancia X para poner la piel morena y que no se queme” “si algo nos deja congelados emocionalmente… producir mocos a mogollón para que saque todo ese frío”… y así nuestro sistema biológico que nos ha protegido y traído hasta aquí con un éxito increíble tiene sus soluciones adaptativas para nuestra supervivencia, las que tiene guardadas de su experiencia desde los principios hasta ahora, si no actualizamos el sistema – que es de lo que se trata, en parte, claro.

Y además, como sabemos que cada órgano, tejido… ha sido creada con una función y de una capa embriológica en particular… vemos que las soluciones se dan en el sentido de una función no ejercida.  Y claro, que el sistema biológico nos proponga una cistitis como solución a un conflicto vivido por sentir que alguien organiza mi territorio… y no soy yo … pues es una solución biológica porque me hace “marcar mi territorio” cada poco. Sí. Una solución particular, si nos ponemos serios, ja, ja. A mí me pareció super lógica cuando empecé a formarme en bio pero entiendo que si no lo sabes… te cueste verlo.

Debe ser que soy bastante biológica, ja, ja.

El caso es que precisamente ese sentido biológico de lo que estoy viviendo es la perla a buscar en cada vivencia, en cada síntoma. ¿Para qué es bueno? ¿qué soluciono con ello? La respuesta no siempre llega fácil pues antes se tiene que hacer paso con los razonamientos y justificaciones que te salen a la primera

Supe de un caso de un chico que consultaba por que sentía deseos de desaparecer. Cuando le preguntaron qué sentía cuando se veía fuera de escena dijo que “era una buena solución”. La información de que “desaparecer” era una solución la traía por un abuelo que en la segunda guerra mundial iba en un tren a un destino incierto y se tiró del tren y sobrevivió. La información recibida es “si desaparezco vivo” y así se la ofrece al nieto que consultaba: desaparece y todo se solucionará.

Nuestro sistema es muy lógico en busca de nuestra super vivencia, de nuestra continuidad. Si me duele una rodilla sé que hay algo que a lo que no quiero doblegarme y ese inconsciente biológico te da una solución genial: te duele, no puedes arrodillarte. Pero nosotros, en un alarde de “sacrificio”, aquello que nos fastidiaba hacer y no queríamos, lo hacemos con dolor además ahora. Otra cosa es que a eso que no quiero doblegarme, le de una vueltita, abra la percepción y entonces aparezca otra solución con la que no contaba. Seguro que ya no aparece el dolor de rodilla porque ya no tiene sentido, ya lo he solucionado de otra forma: si a lo que no quiero doblegarme es algo de hace mucho mucho tiempo… tarda más, ja, ja.  

Es tan lógico que si, por ejemplo, en la familia alguien se arruinó y dejó en la ruina a todos los demás produciendo mucho dolor… la información que les pase a los herederos será de “mejor no tengas dinero y así no vivirás nunca más ese dolor” y se vivirán situaciones de carencia “por seguridad”, ja, ja.

Esta misma amiga de la que hablaba al principio, que aprende y lo aplica, me decía con sabiduría horas más tarde de un tratamiento movilizador: “debo de estar en vagotonía porque estoy muy cansada…me voy a ir a descansar en cuanto pueda”. Así se camina a favor del viento. Si ella hubiera leído que ese cansancio es un síntoma negativo a quitar de en medio, se hubiera tomado X o Y y hubiera entrado en simpaticotonía de nuevo, anulando el proceso de descanso y restauración que el organismo necesita para que todo se re-organice, re-equilibre, re… re-setee.

Son cositas a integrar. Ah, y no por no aplicarlas ni saber de su existencia siquiera… hace que no funcione como lo hace. 

Pues eso, Aprende y aplícalo

Te ahorrará dolores, medicinas de muchos tipos y mucho drama.

https://www.facebook.com/akasha.sanacionintegral/posts/1566142250108295

Y aquí les comparto la entrada de Akasha Sanación Integral que hoy traía y que también nos aclara ese sentido biológico hablando de las fases de la llamada "enfermedad".

2 comentarios en “APRENDE Y APLÍCA-LO: EL SENTIDO BIOLÓGICO

  1. “Y lo único que hay que hacer es tomar todo aquello que aminore nuestro dolor, que aminore nuestra inflamación, y esperar. Esperar una, dos o tres semanas a que nuestro cerebro termine su trabajo con las menores molestias posibles…” (extracto de la entrada de FB adjuntada).

    Lo de “una, dos o tres semanas”, si es para una enfermedad leve, quizá sea cierto, pero la fase de curación suele ser muchísimo más larga, e incluso puede durar años. Este matiz es importante, porque si se ha estado en fase de conflicto muchos meses, no se resuelve en unos días como han dado a entender los autores de esa entrada.

    Un saludo y enhorabuena por la web

    • Gracias Fernando por tu aporte. Efectivamente hay que tener claro que los procesos adaptativos de salud largos, crónicos… tienen fases de curación más larga – Hammer dice que proporcional a la fase de conflicto y eso es muy importante saberlo para no hacerse falsas expectativas y sobre todo para estar muy atento en ese proceso porque cualquier “rail” te puede llevar de nuevo a fase de conflicto y estamos como al principio.

      Abrazos

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