SOLSTICIO, HOGUERA DE SAN JUAN Y SOLTAR… UN TRÍO MÁGICO

Ayer fue la víspera de San Juan, noche de magia incluso reconocida por los medios oficiales. Dependiendo desde dónde lo interpretes… la significación será una u otra. Noche de solsticio en que se vive la noche más larga del año y desde la cual el sol empieza a retroceder – como lo hizo al revés en el solsticio de invierno en el que va creciendo – Noche de alquimia de agua y fuego. Para mí, desde hace tiempo es día-noche de SOLTAR.

El Finder y una servidora nos regalamos un día precioso de agua y fuego para celebrarlo. La verdad es que tener cerca espacios mágicos de agua y vida natural como el Valle de Batuecas donde el agua es pura y transparente todavía…es todo un regalo maravilloso que sea el día que sea te puedes ofrecer a ti mismo. Y darte un baño en soledad rodeada de libélulas, mariposas y otros seres mágicos no tiene precio. ¡El primero del año!

Y si para culminar y disfrutando de la primavera gloriosa y exuberante que este año la Naturaleza nos ha regalado, te puedes permitir el “lujo” (digo lujo porque ya casi está prohibido por ley) hacer una hoguera para cerrar ese tándem de agua y fuego y soltar lo que tenga que ser soltado para que el fuego divino lo trascienda y transmute …eso ya es el no va más.  ¡Uau! ¡Así he dormido de bien!, ja, ja.

¡Ummm, qué rico!

Llevamos años sin faltar a la cita de esa noche mágica. Cada una con su “detalle”, unas con gente, otras en soledad, cada año donde te pille y con quien el Cielo haya tenido a bien acompañarte. Ha habido de todo: noches fantásticas y noches revueltas. Esta es la primera serena, en plenitud y con alegría de saber que tú solo tienes que ponerte a disposición de soltar todo aquello que ya no suma, que ya no aporta, que ya no te favorece el brillo. Ahora que sé algo más de programas, patrones, creencias… es mucho más fácil pues tienes un vocabulario más amplio. El agua y el fuego, en representación de la alquimia y del Universo, se encargan de los cómos, tú solo tienes que poner tu granito de arena de la disposición, del querer (no del intentar).

El Agua vivificante y el Fuego purificador hacen su labor. Desde siempre me atrajeron las formas inverosímiles de las llamas. Cuando ahora me dispongo desde el Soltar, me imagino que esas formas son todos esos programas, creencias y patrones deshaciéndose y liberándose en el Universo.

Soltar es un verbo muy poderoso.

Suelto todo aquello que me opaca el brillo pues nuestra misión es la de brillar y el brillo solo brota desde el Amor.

Suelto todo aquello que me pone zancadillas en mi verdadera y genuina expresión. Y de ese soltar solo pueden llegar regalos, magia, milagros.

Ja, ja, ahora que lo estoy escribiendo me doy cuenta de que antes “pedía” deseos o pedía que desaparecieran cosas, personas, vivencias. Era como que esperaba la varita mágica en una noche mágica: “que me lo hagan” – ja, ja –  (eso implica que yo creo que sola no puedo y desde luego que no me hago responsable de lo mío: creencias. Soltar creencias en el fuego es una fiesta). Y la mayor parte de las veces también implica que yo quiero un resultado – que me borren de un plumazo la rabia, la desesperanza… lo que sea – desde fuera sin soltar a lo que me aferro. 

Ahora no pido, solo suelto. Que por otra parte es lo único que puedo hacer. Soltar. El resultado, el cómo, no está en mi mano. El soltar sí, es individual y requiere mi colaboración activa y gozosa. No soltando porque tengo que, porque va a ser mejor para mí, porque … No. Solo suelto porque sobra, porque ya no es parte de mi ser verdadero. Y eso provee de un espacio vacío que se irá rellenando de tu manifestación desde ese brillo que te otorga vivir en conexión. 

Para todos, pero sobre todo para aquellos que se les pasó, no tuvieron forma de hacerlo… comparto imágenes de la hoguera que ayer y del lugar donde nos bañábamos ayer y de la hoguera. Abran una imagen y siéntase ahí. 

Dénse la oportunidad de soltar – ja, ja, es un verbo que cuando lo practicamos nos encanta pero al principio… ay, qué vértigo. Ya les digo, el vértigo se cura con la práctica. La ligereza y liviandad que recibes es tan fructífera que no querrás hacer otra cosa cada vez que te surja la oportunidad. La compañía de mariposas y libélulas mientras me bañaba así me lo recordaban. 

Soltar: suelto, soltamos, suelten… En presente

Prueben a conjugar el verbo en otros tiempos como “Me gustaría soltar” “Voy a intentar soltar” “Tengo que soltar” “Debo soltar”… No funciona para nada y es como un fraude a nosotros mismos. 

Suelto

 

Estas fotos las tomamos con la tablet y no he sido capaz de sacarlas. Así que les dejo un enlace en Drive para que puedan acceder a verlas. Disculpen la ignorancia tecnológica, ja, ja. 

Cualquiera de las imágenes (estas del drive y las que comparto más abajo) si pueden, ábranlas y vean los detalles. Hay formas geniales. 

https://drive.google.com/open?id=16i5f1wUAr0dOCWVVKeQ30wKYhvmQFSM0

2 comentarios en “SOLSTICIO, HOGUERA DE SAN JUAN Y SOLTAR… UN TRÍO MÁGICO

  1. Que entorno tan maravilloso y privilegiado, disfrútalo como lo estas haciendo y si pudiste hacer la hoguera y quemar todo lo que no quieres, pues mejor. Soltar es un verbo que tenemos que tenerlo presente y practicarlo a cada momento. Ya tenemos la teoría y estamos e la práctica. Fabuloso querida Cruz.

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