TRANSITANDO POR EL HEXAGRAMA 52: EL AQUIETAMIENTO, LA MONTAÑA

HEXAGRAMA 52

KêN

EL AQUIETAMIENTO, LA MONTAÑA

(Mantenerse quieto)

Kên: El aquietamiento, la montaña

 Mantenemos los pensamientos internos e calma,

Renunciamos al corazón infantil

Hace ya tiempo que no compartía esta herramienta que es el Calendario Oracular que desde la Escuela Neijing y de mano del Dr. Padilla se nos brinda para auto-conocernos y evolucionar. 

Y no solo no lo había traído a compartir con ustedes sino que tampoco lo había mirado para mi hacer cotidiano. A veces hay tanto que se te olvida. Pues ayer domingo por la mañana me puse a ello y me encontré con que en base a ese Calendario Oracular, transitábamos por un hexagrama que reflejaba lo que yo estaba experimentando. ¡Uy! 

Es de agradecer infinitamente que la Vida esté siempre atenta a nuestras necesidades. Yo estaba inmersa en un momento confuso y muy agarrado emocionalmente, sin saber muy bien cómo disolver el extra-nudo que sentía. Y viene ella, la Vida, y me pone en las manos el recurso: la guía del I Ching de Carol K. Anthony, que es el que utilizo habitualmente cuando miro algún hexagrama, como diciéndome, “eh, mira aquí, que te lo van a explicar”. 

Y así fue. Espero que para ustedes llegue también en el momento oportuno. 

Desde la luna llena de junio hasta la de este mes, nos movemos por el hexagrama 52 del I Ching que se llama El aquietamiento, la montaña. Y ya solo con el nombre aparecen imágenes en nuestra mente: cuando vemos a una persona meditando nos recuerda a una montaña, la silueta que presenta el que medita sentado es como una montaña, quieta, serena, sin movimiento “aparente”, sólida,… requisitos todos necesarios para transitar por épocas en las que las emociones están tan revueltas que impiden, dificultan la claridad. Y este hexagrama, como son dos trigramas iguales… es como si fueran dos montañas juntas que a mí particularmente me sugirió cuánto necesitaba el aquietamiento mi personita. 

Una de las razones de por qué además de utilizarlo para mí lo vengo a compartir es que la lectura que propone Carol K. Anthony cuando nos cuenta cómo aquietar a los “inferiores”, expresión del I Ching que podríamos traducir por “ego”, por el Yo del que habla Parise… esa voz sútil o macachona que pareciera que tiene como misión alejarnos de nuestro Yo esencial, verdadero, genuino… me acercaba mucho a las herramientas que he ido compartiendo justo en las entradas anteriores. 

Precisamente el sábado practicando una de esas herramientas ya presentadas aquí: “Es seguro para mí…” me oigo: “es seguro para mí cambiar” “es seguro para mí transformarme” y me pregunto: “o sea ¿te asusta cambiar, transformarte?”.

Ufff, ¡anda que no salieron miedos! Me reía porque entiendo lo que Mercé, una amiga, me dice cuando ponemos títulos a los talleres: “nada que tenga que ver con cambio… todo el mundo teme el cambio”.  

El ego, esos “inferiores”,  tiene como “cualidad” principal el miedo. Miedo al cambio en general y todos los miedos particulares a fluir en la vida. Así que entrábamos en terreno pantanoso, cuando pensamos que algo que hacemos tiene que ver con el ego ¡hasta nos ofendemos! (vamos ¡se ofende él ja,ja!) por lo que había que leer con calma para que esa vocecita no saliera por peteneras, como por ejemplo “ya, pero mira lo que me pasa, me hacen…” o cualquiera de su repertorio cuando se eriza. 

Les podemos explicar la necesidad de mantenerse quietos para que la claridad sea posible.

Podemos decirles que no se confundan por la apariencia de las cosas, que el cambio es la regla de la vida.

Podemos asegurarles que si pueden disciplinarse, atraeremos la ayuda del poder supremo para hacer posible lo imposible.

Podemos explicarles la necesidad de su obediencia como en El ejército, hexagrama 7, y podemos decirles que debemos adherirnos a lo desconocido para que nos muestre el camino, como en Lo adherente, hexagrama 30. Al animarlos de tal forma, es posible que obtengamos su cooperación y que conquistemos su perseverancia.

A este método de restringir a los inferiores se le llama “restricción dulce” en La restricción, hexagrama 60.

Carol K. Anthony

“Restricción dulce”. ¡Qué bueno! Así lo siento yo cuando voy practicando esas frases que salen, no es que las busque. Esas frases como “es seguro para mí…” o “amo cuando me siento…” están siendo una forma de dar tranquilidad, de aquietar los miedos de esa parte de mí que todavía anda por ahí suelta, ja, ja. De una forma dulce, mi Yo va comprendiendo que Mi Nueva Yo es sólida y fuerte como una montaña y que puede tranquilizar su “sentirse en peligro”. 

Los inferiores necesitan que se les asegure que si confían en lo desconocido, y dejan que lo Creativo trabaje a través del vehículo del tiempo, todo saldrá bien. A veces este trabajo requiere que reconozcamos nuestra pretensión y nuestro orgullo, unos culpables que necesitan ser eliminados a través de la firme perseverancia.

Carol K. Anthony

Mrs. Anthony nos da como herramienta para todo ello la meditación. Pero sobre todo, nos habla de rendición que fue la palabra mágica de la que tomé conciencia en el curso de Saúl Pérez “Volver a la Abundancia”. 

Rendición que es precisamente dejar en manos de Lo Creativo, de la Fuerza Creativa todos esos pensamientos y emociones bucle que no hacen más que hacer el hoyo más profundo.  

Cuando me rindo a una Fuerza Mayor que yo, y sobre todo que “mi yo” chiquito, dejo de luchar, dejo de dudar, dejo de creer que yo tengo la solución. Si, la tengo aunque seguramente no es ni parecida a la que mi yo chiquito puede idear. Eso sí, la que tengo es la que está en mi mano que es favorecer la claridad. 

Cada uno con las herramientas y recursos que vaya integrando vamos limpiando nuestra casa mental y emocional, que es nuestra labor. Lo demás, el cómo, lo decide el Universo.

 

El sacrificio quiere decir que entregamos al poder supremo las dudas del conflicto interno y emociones como la ira justificable, el sentimiento de tener derechos, la indignación producida por las injusticias, la impaciencia con el mal y nuestra tendencia a concentrar nuestra atención en asuntos insignificantes, lo que ocasiona la pregunta: “¿Por qué son las cosas así?”. Sacrificamos estos sentimientos y percepciones porque obstruyen el progreso o inhiben el bienestar general. Tales sacrificios agrandan el ser espiritual

Carol K. Anthony

 Y también nos recuerda que la meditación no la hacemos para obtener la paz interna. La paz es el resultado que se produce naturalmente cuando hacemos esa labor de limpieza interna, de ir aclarando las aguas. 

No al revés, casi siempre nos queremos saltar el paso de limpieza interna y de esa forma el resultado – la paz tan anhelada no llega de ninguna forma porque el paso 1 no se dio. Y preguntamos ¿y cómo lo hago? ja, ja, la respuesta es rápida: ¿has barrido? ¿has limpiado el polvo de tus escondrijos internos?…

Si al intentar meditar buscamos obtener la paz interna sin haber conseguido la limpieza interna, la claridad y a comunicación con el sabio no serán posibles. Evitar este paso es “forzar la meditación”, como nos advierte la línea tercera. Practicar la limpieza interna es la auto renovación diaria que posibilita al hombre superior mantener el máximo de su poder (ver El poder domesticador de lo grande, hexagrama 26).

Carol K. Anthony

Pues eso, a ello. Ja, ja, ya sé que algunos andarán vacacioneando y parece que recogerse no toca. Yo he aprendido que el recogerse no tiene que ver con aislarse, así que cada uno busque su forma que es la que funciona, la de cada uno… sin querer saltarse los pasos, eso sí.

 

Un placer queridos viajeros de luz compartirles esta herramienta que como saben de otras ocasiones pueden activar, practicar de muchas formas, que es lo guay. Puedo dibujar el hexagrama, los trazos enteros y partidos con la idea del hexagrama. Puedo danzarlo, puedo hacer un qigong con él, puedo visualizarlo… Puedo.

 

Curiosamente, ayer cuando llegué del campo para adelantar trabajo para hoy me puse a escribir en Word la explicación del hexagrama, que es un ratito. La verdad es que fue como una meditación, escribía y escribía. Termino, lo guardo sin editar en bonito todavía y por despejar mi visión me pongo a buscar en google imágenes para esta entrada. Encuentro una especial y suponiendo que tiene copyright voy al artículo donde aparece esa imagen y me encuentro una entrada con la misma explicación del I Ching que yo comparto, la de Carol K. Anthony. Tal cual yo la había escrito, enterita y ya en bonito. Ole, la sincronía.

 

Podía compartir solo la mía que ya está hecha pero saben que siempre me gusta ampliar el panorama, durante las casi 2500 entradas que ya tiene el blog he presentado otros espacios, otros cursos, otras conferencias… siempre con la idea de ampliar visión, percepción… para que esa vocecita no pudiera ni quejarse de que no sabe, no tiene con qué.

 

Así que les comparto esa explicación de este hexagrama numero 52 desde la entrada que comparten en http://www.luzdarte.es/para que de resonarles, se puedan dar una vueltita por su espacio también. 

 

Aquí abajo encontrarán la entrada con la explicación del hexagrama

Lecciones del I Ching - El Aquietamiento - Hexagrama 52

http://www.luzdarte.es/2015/01/lecciones-del-i-ching-el-aquietamiento.html

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