PROGRAMA “MI NUEVA YO” DE CLAUDIA DELGADO

Buenos días, viajeros de luz

Hace unas entradas ya comenté que a principios de este año habían llegado a mi vida por esa casualidad sagrada dos programas on line de Auto consciencia que han resultado fantásticos y muy potentes.

Digo programas porque no eran un seminario o un curso que compras y después haces – o no – en tu casa. No. O que vas a un curso, te encanta, has aprendido mucho pero llegas a casa y por arte de magia en unos días… se te pasó toda la lucidez que traías. Y es que las rutas neurológicas se re-arman en cuanto uno deja de prestar atención. 

Ambos eran programas de larga duración, ja, ja en los que además de los vídeos – es decir la “teoría”- nos proponían tareas, retos, sesiones en directo donde interactúas y nos podemos ver todos… y mucha mucha introspección. Programas que pedían de tu completa colaboración porque se trata de sentir. Sentir, sentirte. Escuchar, escucharte. Observar y observarte desde la no riña, desde el no juicio… Sinceramente todo un lujo y un regalo que te haces tú a ti mismo. Es un camino de vuelta a tu Ser Esencial, a ese que sin querer has ido velando, tapando, ocultando por miedo a que no te quisieran, por miedo a que no te aceptaran, por miedo… 

Bien, hoy tengo el gusto y el honor de compartirles el entreno que Claudia Delgado nos propone antes de llegar al programa oficial que se llama MI NUEVA YO. En este caso, el programa está diseñado para nosotras las mujeres. Personalmente nunca había estado en un programa para mujeres. Incluso, si me hubiera llegado hace unos años hubiera decidido que no lo quería por eso, por ser para mujeres. Mira que nos gusta desdeñar las cosas en base a nuestras ideas, ja, ja.

Y para llegar a esa renovada mi nueva yo, si o sí, vamos a revisar lo que soy, cómo me siento, qué hago… y aceptar agradecida eso que ya soy, ese cómo me siento, eso que hago. El entreno – gratuito – previo al partido oficial de Claudia se llama YO SOY SUFICIENTE.

Un día de verano paseando con una hermana del alma a la orilla del río, ésta me preguntaba cómo hacer para no sentirse limitada… Le hablé de este entreno de Claudia y le dije el nombre. Ella, filóloga como yo, se quedó un rato pensando y me dijo: “pero yo no quiero ser suficiente y tenerlo que hacer yo todo, yo quiero cooperar, yo quiero…”

¡Ay, amiga, entendiste mal el título! Cuando Claudia habla de reconocer que “soy suficiente” lo hace en otro sentido: ¿se acuerdan de cuántas veces nos sentimos “poca cosa – no suficiente” frente a la negativa de un trabajo, frente a la mirada reprobatoria de mamá o papá frente a un dibujo tuyo, frente a una relación que no termina de cuajar, frente a una conferencia que voy a dar, frente a un curso que voy a empezar…? No sé ustedes, personalmente muchas. Es como que siempre otro lo hacía mejor, otro tenía más puntos, otro era más adecuado… y tú te quedabas con la sensación de que te faltaba un valor, un estudio, una preparación, unos padres más comprensivos… algo te faltaba.

Como dije en esa otra entrada, lo que me enamoró de ambos programas fue que partían de que YA éramos, YA teníamos, YA sentíamos… YA somos suficientes solo que por creencias, por programas, por cómo se desenvolvía tu entorno… aprendiste, te lo dijeron y te lo creíste… que algo en ti no era bueno, algo en ti faltaba, algo tenías que hacer para ser, sentir… de una forma que sí fuera suficiente.

Partir desde esa posición de sabernos YA el buda de oro, de sabernos que somos YA nuestro Ser Esencial… solo que anduvimos un poco despistados y nos dejamos colar etiquetas, creencias, conceptos, costumbres… – de otros, de la familia, del clan, del sistema, del país, de la época – sin poner filtros – porque nadie nos enseñó a poner esos filtros, entre otras cosas – Partir de esa base hace que el recorrido sea gozoso hasta para tu inconsciente y mira que es complicado “engañar” a ese inconsciente que 24 horas al día, 365 días al año, mira por nuestra supervivencia y teme sobre todo, sobre todo… al cambio.

“Ah pillín, te pillé” pensé yo al ir haciendo el programa de Claudia por ejemplo porque el inconsciente no pone resistencia cuando no se siente obligado a cambiar. Por supuesto que cuando culmines el programa no vas a ser la misma… pero en el camino, el inconsciente no se va a sentir amenazado porque YA eres todo lo que vas a ser. Ya está en ti, ya está incluso activo solo que te olvidaste de actualizarlo.

Mi Nueva Yo es un programa “dulce” y a la vez muy poderoso. Un programa que está muy cuidadosamente preparado por Claudia que es igual de dulce y a la vez poderosa para que si sigues los pasos, si sigues las prácticas, si te implicas en sentir… hagas un viaje de vuelta a ese Ser Esencial que eres y que vas a permitir que brille sin filtros en todas tus acciones, palabras, sentires…

Y en ese viaje a tu ser Esencial no solo para re-conocerte sino para ponerte en acción no vas a estar sola en tu casa haciéndolo sin más. Y es uno de los “extras” que recibes pues todo el proceso lo vas a hacer – si quieres, claro –  de la mano de una comunidad, de un grupo, de una tribu que forma un espacio y que cada una está ahí para escuchar con el corazón y favorecer que tú misma encuentres tu centro, para permitirte que te expreses en confianza, en respeto…que no van a decirte – ni tú lo vas a hacer –  lo que “debes” hacer o lo que sería mejor que hicieras… Cada jueves que teníamos una reunión era una fiesta para el alma que sabía que iba a poder expresarse sin filtros, completamente… como estuviera.

En el viaje que propone Mi nueva Yo vas recogiendo prácticas, herramientas, recursos… cuasi infinitos y sencillos de utilizar en el día a día pues el programa no termina cuando culmina sino que es un viaje propio que va a seguir en la vida cotidiana de cada una así pues las herramientas, los recursos, las prácticas van a ser como un kit que vas a poder aplicar cuándo quieras.

Vas a aprender los cómos de tus qués. Y eso es un regalo que no tiene precio para por ejemplo mentales como una servidora.

Si me tuviera que quedar con uno solo de los regalos de este programa de Mi Nueva Yo diría que es el poder que vas a tener – porque lo vas a sentir y aplicar – de sentirte cómo quieras y decidas sentirte. ¡Eso es la bomba! Salir de la reacción continua para saber que puedes sentirte cómo quieras sentirte y crear en base a ese sentir… uau, te da una tranquilidad y una fuerza fabulosa. Y eso sin rechazar cómo te estás sintiendo ni juzgarlo sino atendiéndolo para reconocer la necesidad que hay oculta detrás de ese sentirte como te estés sintiendo en este momento – si no es cómo quieres sentirte – atenderla y transformarla en un recurso para tu camino.

Seguro que lo había oído antes, sin embargo, ha sido con Claudia con quien aprendí a reconocer esa necesidad que oculta una tristeza, una rabia, una desvalorización… Reconocerla y atenderla como se merece. ¿Se acuerdan cuando eran pequeños y contaban algo en casa que les preocupaba y mamá decía: “bueno, eso es una bobada”? Pues vamos a hacerlo bien, no es una bobada, es una necesidad que tiene tu alma escondida y que por lo que sea no has visto hasta ahora. La atendemos y solo con atenderla aparecen mil formas para transformar esa necesidad sin tener que pedírselo a tu pareja, a tus compañeros…con lo que las relaciones se hacen más libres y desde esa horizontalidad que permite crecer y aportar sin exigir al otro que sea quien te dé lo que necesitas… que la mayoría de las veces ni has puesto nombre.

Ah, y a Claudia le gustan también las palabras, los adjetivos… Con ella he aprendido a poner nombre a cómo me siento y así encontrar mi necesidad más fácil y transformarla con una super-emoción. ¡Las super emociones! Mi módulo preferido. ¡Cómo iba yo a pensar que podía fácilmente sentirme luminosa, radiante, generosa, sostenida, en propósito…!

Con ella he aprendido a soltar y a sentir la tranquilidad de que puedo soltar lo que tenga agarrado en cualquier momento. Y con ella, no tengo palabras para agradecérselo, he aprendido a tener una relación amorosa conmigo misma.

Con ella he aprendido a pensar en objetivos en base a lo que quiero sentir, no en base a lo que quiera tener o hacer, que también, pero con el alma puesta en el sentir. Y eso lo cambia todo porque ya no necesitas una estrategia en particular ni solo una. Cada una, en base a lo que quiera sentir – y vive dios que tendrás un extenso surtido de super-emociones para practicar y elegir – ideará o permitirá que el Entramado favorezca el mejor camino.

Y todo eso es lo que vas a poder empezar a practicar en este entreno gratuito que hoy te propongo. Es como una preparación, un curso 0 para después – si quieres y te parece oportuno – seguir el programa oficial.

En esta ocasión vamos muy bien de tiempo: el entreno está ahora activo para que tengas el tiempo suficiente de calentar motores pues la segunda edición de Mi Nueva Yo será en enero del año que entrará … bien en breve, ja, ja.

Solo tienes que hacer click en este enlace y seguir los pasos. Cuando lo hagas y confirmes tu correo, te irán llegando los mails con los diferentes vídeos y tareas. 

En tiempo de otoño, en tiempo de la renovación completa que supone soltar las hojas para permitir que en primavera vuelvan a brotar las nuevas… es todo un regalo que te puedes hacer con tan solo un click. 

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