MI NIÑA INTERNA – LA GATITA Y EL RESPETO POR LOS RITMOS

Publicado por Cruz Barbero

Hace unos días, hablando con una compañera de uno de los cursos a los que asisto sobre esa relación tan “nueva” con nuestro niñ@ intern@, me decía: “yo no le hago mucho caso, es como que hablo un poco con ella pero lo que quiero es que crezca ya”.

No supe muy bien qué responderle en ese momento. La Vida como es sabia me puso la respuesta con ejemplo incluido a través de una gatita.

Durante el mes de agosto, por la bendita mediación de mi hermano que ha puesto su coche a mi disposición, he podido pasar varias tandas de varios días en mi casita rodante en la sierra.

La primera vez que fui en agosto, nada más llegar, me vino a recibir una gatita preciosa que vive en una finca muy cercana. Mientras que bajaba las cosas del coche, ella se paseaba entre mis piernas como si me conociera de siempre. Yo, que me encantan los gatos, la acariciaba con ternura. Tan suave, tan dulce. Cuando dejaba de acariciarla, me miraba con su carita como diciendo “dame más, dame más”.

No la volví a ver hasta el día de la conversación con esta compañera, y eso fue hace unos días. Me alegré muchísimo. En estos tiempos de “contacto secuestrado”, acariciar a una gatita hermosa nutre el corazón y el alma. Me senté en un tronco de un árbol que tiene el dueño como su asiento predilecto y me dediqué a acariciarla. Qué gusto. Ella parecía encantada también así que las dos felices.

Después de un rato largo me levanté para irme a mi casita rodante. Desde donde estaba hay menos de 100 metros. Nunca había tardado tanto en llegar, ja, ja. Les cuento.

Cuando encontré esta segunda vez a la gatita, yo salía de “su casa” de coger un carretillo para llevar el agua que ese día traía de una fuente. Como me había entretenido con ella todavía no había bajado el agua del coche ni nada. Así que me levanté del tronco y fue a bajar el agua del coche para llevarla en el carretillo – medio de transporte que me encanta, ja, ja.

Cuando ya la tenía cargada empecé a recorrer esos menos de 100 metros y sin premeditación, quiero decir que no pensé “voy a llamarla para que se venga conmigo”, empecé a hacer eso: llamarla.  Ella empezaba a seguirme pero se paraba como con miedo, era un camino extraño para ella y yo tampoco era muy conocida, ja, ja. Miraba a un lado, al otro, para atrás, sin decidirse.

Como el agua pesaba, dejé el carretillo en el suelo y me paré. Seguí llamándola con un tono tranquilizador y ella se animó a seguirme hasta donde estaba. Y yo le dije: “ole, valiente”. Me puse en movimiento de nuevo mientras le decía “vamos, linda, vamos bonita”. Pero cuando empecé a andar ella no me siguió y repitió mirar a todos lados, dudando, “ay, este no es mi territorio”. Volví a pararme y la volví a llamar: “vamos, guapa, valiente, vamos linda”. Y mágicamente empezó a andar hacia mí. “ole, valiente”.

Así fuimos haciendo esos menos de 100 metros. Tardamos un ratito largo y sin embargo para mi fue un camino precioso. De nutrición de confianza. Venía, se paraba, ahora se cruzaba al otro lado y se subía por piedras – como para controlar desde arriba – volvía a mirar para atrás, “ay, ¿me vuelvo?”… Yo me paraba, la llamaba, la animaba y me derretía por dentro con ese ir ganando su confianza. Y con verla crecer en ese camino, en vivo y en directo.

Y ya llegamos al terreno donde está la casita rodante. Cuando dejé el camino para subir al espacio donde está la roulotte – hay un repecho suave para subir – ella desapareció de mi vista. La llamé y no aparecía. “Bueno, pensé, hasta aquí por hoy. Todo un regalo. Si hay otros días, a lo mejor llega un poco más lejos” y de repente, volvió a aparecer. Allí estaba ella. La acaricié con amor “valiente, guapa, eres muy valiente. Gracias por acompañarme”.

Y subimos los 3, el carretillo, la gatita y yo. Tan felices.

Dejé el carretillo con el agua en un lado y me fui a sentar. Por experiencia sé que los gatos cuando tú estás tranquila, ellos se tranquilizan también.

La gatita iba por todos lados, curioseando, oliendo, quién ha estado aquí, qué es esto.. esas cosas que pensarán los gatos – a saber, ja, ja – venía a donde yo estaba, la acariciaba un ratito, se iba a investigar, se alertaba cuando oía algo que no conocía… yo agradecida viendo como la gatita iba tranquilizando sus gestos, sus movimientos hasta que se vino a tumbar debajo de mi silla. Es un paso grandísimo. A mi lado había otra silla de esas de camping y pensé: “wow, si un día la veo aquí tumbada a mi lado… me emociono”. Y según lo escribo siento esa emoción de gratitud por confiar en mí.

A medida que fue llegando la noche – ya se escuchaban los grillos – ella ya había recorrido todo el lugar varias veces (cada vez que yo me levantaba para hacer algo ella se venía conmigo de esa manera que lo hacen los gatos – que te dejan andar un poco y luego vienen corriendo hasta donde estás y se cruzan por delante – ) y se la veía mucho más tranquila. Incluso había jugado ya con diferentes cosas que le habían llamado la atención como si fuera un ratoncito.

Y de repente, como si me hubiera leído el pensamiento, se subió a la silla de camping que estaba a mi lado. Regalo de cumple, de reyes, de tó.

Claro allí las caricias eran mucho más fáciles. Y ella tan feliz y yo emocionada. Desde que empezamos el camino con el agua, ella y yo habíamos recorrido un gran camino. Un camino de confianza.

Y según estábamos la gatita y yo, cada una en su silla, ella ronroneando con gusto, yo pensaba:

¡Wow, esto ha sido como un ejemplo de cómo relacionarme con mi niña interna!

Seguramente si todo lo que he contado hubiera sido con una niña incluso conocida, yo me hubiera comportado de una manera diferente. Es una hipótesis porque no pasó pero… Si hubiera sido una niña la que venía conmigo y hubiera demostrado miedo para hacer algo, a lo mejor la hubiera animado pero también podría haber ocurrido que le hubiera dicho algo como “vamos, miedica, que no hay nada que temer” o algo así, o algo con menos tacto incluso.

Quiero decir, que con una niña, a lo mejor no hubiera respetado su ritmo. A lo mejor hubiera forzado su ritmo, con palabras o incluso tomándola en brazos y diciendo “vamos, hija, que si no no llegamos nunca”. Por un poner.

Y me daba cuenta que ( sin proponérmelo ni pensar entre medias porque yo estaba totalmente inmersa en el camino, en la experiencia) en el caso con la gatita, había respetado completamente su ritmo. No solo lo había respetado sino que la había acompañado en ese ritmo, sin pretender que fuera otro. Y como la respeté y la acompañé, ella confió y creció.

Creció tanto que esa noche durmió dentro, a mi lado, con su cabecita en mi brazo. Según lo escribo me derrito ja, ja. Claro la noche da para otra entrada. No es que se durmiera y ya, ja, ja. Eso para otro día, si corresponde relacionarlo con algo.

En esta lo que quería era compartir esa toma de conciencia del respeto de los ritmos en nuestras relaciones.

En ese caso lo pensaba en la relación con nuestr@ niñ@ intern@ con quien nos relacionamos consciente o inconscientemente todo el rato y la mayoría de las veces lo que quiero-queremos es que, como decía Serrat, “deje de joder con la pelota” o deje de tener miedo, o deje de … para que nosotros podamos vivir felices, para que por fin seamos adultos y dejemos de comportarnos como niños pidiendo que los demás cumplan nuestras necesidades infantiles.

Y no, no funciona así. La gatita me lo explicó perfectamente. Yo sentí su miedo, sus dudas. No quise que hiciera nada. No quise imponerle nada y sin embargo la acompañé animándola, acariciándola, impulsándola, conteniéndola. La acompañé en lo “suyo” sin querer que fuera a mi manera.

Desde este texto hasta ahora han pasado unos días porque me dejé el texto en el ordenador de casa y hasta hoy no lo he abierto. Desde este relato hasta hoy, mi relación con esa gatita ha ido creciendo y afianzándose, siempre desde el “feel free” para las dos.

Que conste que a mí me ha costado más seguir mis ritmos que permitirle los suyos. En muchos casos me he oído decirme “no me levanto para que ella no se mueva” (si por ejemplo estaba tumbada a mi lado y yo me levanto, lo habitual es que ella se levante también y ya se enrolle con otras cosas terminando con el idilio de mi mente de “ay, qué bonita la gata aquí conmigo” así que me quedo quieta – y no hago lo que iba a hacer –. Sin embargo ella se muestra libremente en cada momento. Hay días que se ha quedado por la noche conmigo, otros no. Hay días que ha venido por la mañana a despertarme, otros no. Hay ratos que se está conmigo, hay otros en los que se pierde a su bola. Y me encanta. Hay incluso ritmos que no me gustan, como que se suba al techo de la roulotte por la noche y se haga largos corriendo y disfrutando. Ya. Pues tuve que aprender a relacionarme con ella en ese ritmo. Lo hicimos bastante bien, ja, ja.

Siempre me pareció que tener la oportunidad de vivir con un gato “silvestre” es un regalo inmenso de ejercicio de libertad en vivo y en directo del que aprender.

En este caso, además, la analogía que mi mente había hecho entre aquella gatita – mi niña interna y el respeto por los ritmos, había sido un mágico acto simbólico para mi inconsciente que ahora sí sabía cómo relacionarse, cómo vincularse con la niña interna para acompañarla mientras crece confiada de mano de una adulta respetuosa que honra cada sentir.

Un placer, un honor, un regalo.

Agradecida siempre.

Por cierto, su dueño y mi vecina no sabían que era gatita y le habían puesto de nombre Fede – de Federico que es el dueño de donde vive. Ahora se llama Fede – de Federica, ja, ja.

Publicado en CONSCIENCIA, evolución | Etiquetado , , , , | 4 comentarios

LO QUE VIVIMOS AFUERA REFLEJA NUESTRO INTERIOR

soñar-con-mariposa-3

Lo de afuera nos refleja lo de adentro.

Individual y colectivamente.

Si, la teoría la sé y sin embargo, hay veces, muchas, que en lo cotidiano se me olvida. Sé también que no soy la única, ja, ja. Y también sé que a veces, no gusta la idea.

Hoy vengo a compartir una grandísima toma de conciencia que viví ayer.

Estoy segura que durante todo este tiempo de crisálida desde marzo, a cada uno se nos han movido emociones varias. Y es curioso porque a cada uno se le han movido en virtud de sus “miedos”. Personalmente en ningún momento he tenido miedo al “bitso” porque sé cómo funciona así que por ahí yo he estado bien tranquila… y sigo estándolo. Eso sí, miedo a las consecuencias sociales… a ratos mucho. Miedo a las consecuencias económicas… a ratos también el suyo.

Sin embargo, durante todo este tiempo de “a-normalidad”, una de las cosas que me ha movido más, ha sido la sensación de tener que pagar el pato por el miedo de otros.

He disfrutado del regalo de compartir todo lo que se iba moviendo con una amiga genial que tiene, entre otros dones, un ojo clínico para pillar al ego en todas sus versiones. Y gracias a que desde el minuto 1, aquel 14 de marzo, nos propusimos estar muy atentas a lo que se nos movía por dentro para verlo, revisarlo, comprenderlo e integrarlo, el aprendizaje está siendo fantástico y muy revelador.

Como esa sensación de que por el miedo de otros yo tengo que pagar las consecuencias no terminaba de irse del todo aunque ya estaba muy mitigada (porque comprendo el miedo. Yo lo tengo igual. A otras cosas, sí. Pero el miedo es el mismo) seguía muy atenta a mi sentir.

Ayer por la mañana dediqué un rato a hacer una hipnosis guiada que nos proponía nuestra profe, Esperanza Castelló, en el Master de Integración de Identidad que estoy haciendo. Ya la había hecho otro día pero sentí que no me había permitido estar del todo a la escucha de mi sentir y de las respuestas que mi inconsciente me pudiera ofrecer. Sin embargo ayer fue muy diferente y las respuestas que me fueron llegando iban actualizando la información de mis células y yo iba sintiendo paz y tranquilidad.

En esa hipnosis apareció una tía, de la que soy doble por fecha de defunción y con la que comparto – aunque yo he tenido tiempo de ir acompañándome en el proceso de sanación – una enfermedad en su tiempo y en el mío, de esas que llaman “rara”. Esa tía, una hermana un poco más pequeña que mi padre, murió en el parto después de haber tenido 8 abortos en 4 años que estuvo casada. Murió con 23 años. Su muerte fue vivida como una tragedia sobre todo por su madre, mi abuela.

Aunque pueda sonar raro, sé que lo que iba viendo y escuchando no eran alucinaciones. Era información ocultada que se iba revelando.

También apareció la abuela que decía: “se murió por darle gusto a él” – al marido, supuse.  Y también aparecieron los 8 seres que no llegaron a nacer que sentí que decían: “mamá murió por nosotros” Y cuando lo escuché sentí que ahí había mucha culpabilidad, pasiva o activa, igual me da. La energía es la misma: alguien se siente culpable o hace culpable a otro. Mi amiga con el ojo clínico y siempre atenta a lo que hablamos, podría decir: “y como el otro no existe, siempre te sientes culpable tú mismo”.

Culminé la hipnosis muy tranquila, comprendiendo e integrando cositas que no había visto. Un gusto.

Pero me quedé pensando, “qué casualidad que esta mañana haya escuchado a Cinda Brandolino hablar del aborto y ahora aparezcan 8 seres abortados” No le dí más bola al pensamiento aunque me quedé con la sincronía y como sé que nunca es porque sí, sabía que antes o después se revelaría lo que había oculto detrás de esa sincronía.

Y tardó menos y ná. Y allí se desplegó todo.

A la misma edad que murió (23 años) esa tía con la que tengo resonancia y había aparecido en la hipnosis, yo había hecho un aborto voluntario. Esto ya lo había visto e incluso hecho prácticas para liberar emociones que estaban hechas un gurruño, como la culpa por ejemplo. Pero siempre había sido desde mí, desde mi posición.

Ayer lo ví y sentí profundamente desde el lado de ese ser que yo, por mis miedos, sobre todo por el miedo a las consecuencias – para mí – no permití que llegara a nacer. Y al escucharme esa frase “por miedo a las consecuencias para mí, no permití que llegaras”, de repente, fue como que en lo que estaba viendo, alguien hubiera encendido mil focos de luz.

¡Uau, eso es!

Ahí estaba escondido el proyector interno de lo que yo había sentido muchas muchas veces a lo largo de mi vida y que me había removido tanto en este tiempo de crisálida. Lo veía reflejado fuera porque dentro estaba en la sombra, escondido bajo mantos de culpa y miedo.

Y así, en un ciclo que puede ser eterno si no le ponemos conciencia, por no volverme a sentir culpable, hacía culpables a otros afuera de que yo tuviera que pagar consecuencias de algo que, según yo, no me concernía. ¡Vaya si me concernía!

Claro, luego seguro que si me pongo a buscar, ya hay alguien más, arriba en el clan, que “sufrió” esa misma sensación. Seguro. Y seguro que tampoco es “casual” la repetición de que a los 23 años mi tía muera de parto y yo a los 23 “decida libremente” – ¡qué ilusos! – abortar (para no morir porque la información heredada es de que te puedes morir en el parto y el inconsciente está bien atento a aquello que siente que va contra la supervivencia).  Seguro. Pero ahora no se trataba de buscar otros responsables para yo no asumir el 100% de la responsabilidad de mis acciones.

“Curiosamente” no me sentía culpable, ni triste. Al revés. Sentí  una hermosa sensación de comprensión, de alegría, la sensación de que un gran nudo se había liberado.

Como decía esta amiga desde el principio: “yo sé que todo esto es para perdonar”. Fue un día mágico de perdón. De perdonarme, de recibir la sensación vívida de ser perdonada.

Todo un regalo con el que mis células siguen vibrando.

Ah, en la hipnosis también fui informada de la necesidad del órgano que estaba atendiendo. 3 palabras que desde ese momento me acompañan como faros a la hora de percibir:

ACEPTACIÓN – GRATITUD – TRANQUILIDAD

 

Gracias, gracias, gracias, viajeros de luz.

Es un placer saberles cerca. 

Publicado en CONSCIENCIA, DESPERTAR, evolución, transgeneracional | 2 comentarios

TIEMPO DE CRISÁLIDA: ATENCIÓN A LO DICHO Y ESCUCHADO

Buenos días, viajeros de luz.

Pues sí, yo pensaba escribir más y sin embargo, el vivir consciente este tiempo de crisálida me ha ido llevando a más profundidades que después ha habido que atender y ese atender ha llevado horas, días… Y cómo desde el principio me propuse sentir y ese sentir nunca sabemos dónde nos lleva y sobre el sentir no tenemos normas, ni reglas, ni protocolos (que es lo que en apariencia nos rige) pues toma su tiempo y está perfecto.

Me encanta esta palabra:  “atender”. Les sugiero que “sientan” esa palabra o frases como “me siento atendida” “no me siento atendida” y que sientan la diferencia porque en realidad “ser atendido” es una necesidad primaria que sentimos desde nuestros principios de existencia aquí. Y no siempre nos sentimos atendidos en aquel tiempo de infancia y si así fue… después, seguramente, nos hemos pasado la vida reflejando ese “no sentirnos atendidos” en aquello que miramos, vivimos…

A lo mejor hasta en este tiempo de crisálida, con-finados, (miren la palabra que tiene guasa) en nuestra casa… nos hemos sentido no atendidos por el estado, por el gobierno, por …

Seguir leyendo

Publicado en CONSCIENCIA, DESPERTAR, evolución, SALUD | Etiquetado , , , , | 3 comentarios

TIEMPO DE CRISÁLIDA: SONREIR – RECURSO VITALIZANTE INMEDIATO

Buenos días, viajeros de luz

A los 2 o 3 días de comenzar este tiempo de crisálida bajé al centro a buscar un pedido de homeopatía que había hecho unos días antes.

La verdad, aluciné.

La sensación de una ciudad casi vacía – excepto por alguna persona como yo que iba a hacer algo concreto y otras varias paseando a sus perros – es algo que a mí me encantaba sentir, incluso lo buscaba. Ese día se sentía diferente. Ese día y los demás que he salido a hacer lo que necesitaba.

De siempre cuando voy andando bien sea a algo concreto o a pasear sin rumbo, antes o después cruzaba la mirada con alguien y hasta sonreía. Ese día yo notaba que las personas, además de la rareza de verlos con “masbaratillas”, iban mirando al suelo, cabizbajas como con miedo a levantar la cabeza y mirar a los demás.

Me oí pensar: “la mirada no contagia” y que yo sepa nos han “prohibido” el contacto de abrazos… pero no nos han prohibido mirarnos a los ojos. Así que desde ese momento hasta que llegué a la farmacia me propuse buscar las miradas y sonreír.

Fue entonces que recordé una entrada que ya publiqué hace tiempo con una entrevista al Dr. Mario Alonso Puig – excelente comunicador desde un especialista médico con curiosidad y ganas de aprender y ofrecer – en la que explicaba los mecanismos de la sonrisa y lo que produce en nuestro inconsciente. Les dejo el enlace para que la lean – de nuevo o por primera vez – ¡merece la alegría y tendrán un recurso excelente en este tiempo de crisálida!

https://ellamentonovieneacuento.com/2019/04/04/sonreir-y-otros-recursos-sanadores-entrevista-a-mario-alonso-puig-por-andy-kusnetzoff/

Nuestro cerebro arcaico es eso, arcaico y con una función fundamental: protegernos y prevenirnos de cualquier cosa que amenace nuestra supervivencia. La emoción principal de ese cerebro para avisarnos de que estamos en peligro es el miedo y ya hemos comentado en otras entradas que cuando el miedo se activa, cuando la mente cree que está ante un peligro, se activa un menú muy poco variado y de escasas miras: huir, atacar o hacerse el muerto. Ese menú además, por defecto, anula todas las funciones que no sean las relacionadas con su función principal de “aviso, peligro, hay que prepararse” mandando toda la sangre y fuerza a los músculos para que estén preparados y listos por si hay que atacar o huir. Eso deja en “servicios mínimos” a nuestra mente a la hora de idear, crear, pensar en otras salidas… Es como si ese menú nos redujera el campo de visión y de raciocinio a lo mínimo y básico.

Sin embargo, y esto es fundamental, este cerebro se activa cuando siente que tú sientes miedo. Claro, “la mente del entorno” hace lo suyo y si no estamos atentos nos puede arrastrar como un tsunami pero en realidad cada uno reacciona a su sentir. Al suyo propio – aunque sea inducido. Quiero decir que si yo no siento miedo a contagiarme,  por ejemplo, aunque el miedo sea general, mi mente no va a activar ese menú de huida, ataque o quedarse quieto para que no te vean.

Y ahí es cuando entra la sonrisa. (Y aclaro, sonreir no es reirse a carcajadas, a veces incluso casi es imperceptible porque la sonrisa es un movimiento interno como casi todo lo que nos pide este tiempo de crisálida)  Ese cerebro, además de arcaico tiene una peculiaridad estupenda para este momento y es que no  diferencia la realidad de lo imaginario. Si yo creo que a mi hijo le ha pasado algo con su moto y estoy muy preocupada, todo el sistema se activa igual igual que si de verdad hubiera visto que le ha pasado algo. Y es que el sistema se pone en marcha por lo que sentimos. Por eso el humor es tan importante para bajar el nivel de stress, el cerebro se lo cree y no activa el programa que por defecto tiene.

La sonrisa hace lo mismo – además de otro montón de propiedades que podrán ver en la entrada que les comparto un poco más arriba -. Ese cerebro que es arcaico piensa: “si sonríe, todo está en orden, no hace falta que intervengamos”.

¡Bingo! Eso es lo que queríamos, que no se activara todo ese sistema que nos inunda la sangre con cortisol con sus efectos colaterales. Y vive dios que los conozco porque durante años “me mantuve” tomando dosis altas de cortisona así que viví de primera mano sus efectos – y los que conmigo estaban también y esto último seguro que no hacía mucha gracia. Pero el cortisol es el cortisol y cuando está en sangre a raudales… hace lo que sabe.

Así que, aunque solo fuera por salud mental propia (y ajena), sonreir va a dar una información de tranquilidad, de alegría, de “todo está bien”, “me siento bien”… con la que el cerebro arcaico va a pensar: “no me toca a mí, todo está en orden, sonríe así que todo está bien”. Claro, podemos pensar: “ya, pero si no tengo ganas de sonreir…¿cómo lo hago?”. A esto respondía el Dr. Puig diciendo algo así: “fíngelo hasta que lo sientas”.

Personalmente lo he comprobado infinidad de veces. Cuando por la noche, alguna vez entraba por una rendija un pensamiento con miedo en sus entrañas…sonreía – que al principio cuesta, ja, ja porque en mi diálogo interno escuchaba “pero cómo vas a sonreír si mira la que se avecina” por poner. Si yo desoía esa voz y seguía sonriendo, en un plis más corto que largo,  notaba la diferencia. Los músculos de todo el cuerpo se relajan – tranqui guapa, no hay que salir corriendo -, el corazón palpita con otro ritmo y tranquilidad además de que lo notas calentito, gozoso.  La mirada brilla – con miedo ni de coña. Y se activa la parte frontal izquierda que es la encargada del pensamiento creativo por ejemplo abriendo el panorama a “modo panorámico” en lugar de enfocar única y exclusivamente en el problema que mi mente me ha puesto delante.

Por cierto, cuando tu mente está enzarzada en un problema con miedo… toda ella está en el lado derecho. Cuando sonríes, automáticamente, sin que tú hagas nada más, notas como ahora está en el lado izquierdo. Pruébenlo, es genial.

Por otro lado, si sonríes a alguien, ese alguien confía más y normalmente sonríe también. Eso sí contagia. Es como una conversación de corazón a corazón. Son ellos los que sonríen. Y eso no tiene precio en salud emocional.

Y eso sí está en nuestras manos y puede tener un efecto expansivo increíble porque ¿saben? Si todos somos UNO, y lo somos, lo que cada uno haga influirá en el resto. Depende de cada uno. Si yo siento miedo y pienso en miedo… llegará a todos y se unirá a la corriente central de pensamiento. Si yo sonrío, si yo estoy en mí revisando lo que va saliendo, lo que voy sintiendo, si yo me permito sentir lo que siento , si yo me siento agradecida por lo que sea… ese movimiento también llegará a todos. Es el movimiento de compensación natural que podemos activar cada uno y llegará a todos y se ampliará y expandirá lejos lejos.

Así que hoy lunes 30 de marzo 2020, en tiempo de crisálida, les y me sugiero hacer mi parte: hoy sonreír (y mañana y pasado y al otro…) Porque además la sonrisa me conecta a la Vida, al manantial de vida que nos habita y nos sostiene.

La sonrisa nos hace brillar la mirada y como por arte de magia hace que lo que miramos… brille más intenso. Cuando bajaba al centro y sonreía viendo las primeras hojas y flores en los árboles de la ciudad… el verde se hacía más intenso y respiraba belleza y la expandía. Y esa belleza nos llega a todos.

Que la sonrisa ilumine nuestro caminar.

GRACIAS, GRACIAS, GRACIAS.

Cruz Barbero

Y para ejercitarnos en esa sonrisa, les traigo una propuesta que me encanta y vitaliza. Es la meditación incluida en las prácticas de alquimia interior taoísta que llamamos Meditación de la Sonrisa a los órganos. En este caso he elegido la guía de David Twicken.

Les va a encantar, ya me dirán. Y sus órganos se lo van a agradecer funcionando como bien saben y haciendo cada uno su función como bien saben.

 

Comienza esta práctica poniendo tu atención en el bajo vientre, a una distancia más o menos de dos dedos por debajo del ombligo. En ese punto hay un resonador que se llama “El mar del Soplo”. Respira despacio permitiendo que ese Mar del Soplo se active. 

Y cuando ya notes una sensación – que puede ser indefinida – en ese Mar del Soplo, mueve tu atención a los riñones. Cuando hacemos esto estamos conectando nuestra fuerza de vida (qi – soplo), nuestra vitalidad y el órgano. La fuerza de vida y el órgano se integran y el órgano se energiza. Este es el comienzo de la creación de vitalidad y rejuvenecimiento. Y ahora además de enfocarte en los riñones, vas a SONREIR A TUS RIÑONES.

Sonreír es un aspecto esencial en la práctica. Sonreír crea una Fuerza de Vida transformadora que puede cambiar la condición emocional de la persona.

Cuando sientas que los riñones están llenos de Qi, de Soplo, de Fuerza Vital, de un Qi sonriente, muévete al siguiente órgano. Suavemente mueve tu atención hacia el Corazón.

Sintiendo tu cuerpo y mente relajados, SONRÍE AL CORAZÓN. Pon tu atención en el corazón y en el área que lo rodea hasta que sientas el corazón lleno de Qi, Soplo vital.

Cuando sientas el Soplo Vital en el corazón, suavemente mueve tu atención al Hígado. Focaliza tu atención en el hígado y en la zona de alrededor de él hasta que sientas el Hígado lleno de Soplo Vital. SONRÍE AL HÍGADO Y llénalo de Soplo sonriente. Cuando sientas tu hígado lleno de energía, suavemente mueve tu atención a los pulmones.

SONRÍE A TUS PULMONES. Cuando sientas tus pulmones plenos de Soplo vital, suavemente mueve tu atención al Bazo.

SONRÍE A TU BAZO y llénalo de Soplo Vital con tu respiración.

Cuando sientas tu bazo lleno de Soplo Vital, toma conciencia de los 5 órgnaos. Siente la energía de cada uno de los 5 órganos. Puedes estar unos 10 minutos sintiendo esa toma de conciencia de mis órganos llenos de Soplo Vital sonriente.

Culmina esta meditación – visualización moviendo tu atención a la parte baja del abdomen – como a dos dedos por debajo del ombligo y recoge allí tu energía.

Puedes practicar esta meditación por algunos meses. Haz la práctica hasta que sientas la energía sonriente, la energía de tu sonrisa en tus órganos.

Cuando somos capaces de sentir el Soplo Vital en los órganos favorece la integración de la Fuerza vital y tus órganos (el Soplo Vital y tu cuerpo): este es un primer paso en nuestro camino de auto-consciencia y auto-realización.

Publicado en CONSCIENCIA, DESPERTAR, evolución, Medicina China, TIEMPO DE CRISÁLIDA | Etiquetado , , , , , | Deja un comentario

TIEMPO DE CRISÁLIDA: LA PALABRA CREA: PROPUESTA ENERGÉTICA – TRIÁNGULO MÁGICO

No sé si habrán oído este dicho: “Cada día tiene su afán”. Y así está siendo para mí – y seguro que para casi todos. Y en ese afán, en este caso, me refiero a que cada día, mi mente me trae a colación un “detallito” a revisar: que si miedo a la carencia, que si miedo al futuro, que si miedo a las consecuencias. Hoy me levanté tranquila, agradecida y ya dije la frase del millón: “uy, qué bien lo estoy llevando”.

Y mira que lo sé, ja, ja. En cuanto uno dice esa frase u otra que denote que qué bien lo lleva, qué bueno soy… en un plis se mete por una grieta otro pensamiento que desestabiliza ese qué bien lo llevo, lo buena que soy o lo que sea. Hoy fue rabia. Entré en varios artículos a leer y me fui encendiendo. Y empecé a sentir una rabia contra el sistema de poder, contra…

Y como decía el otro día… ahí empieza la fiesta real porque si me permito sentir esa rabia de verdad, ¿a dónde me llevó? Al miedo de nuevo.

La vida nos dota de recursos, a cada uno con los que resuena, para utilizarlos y no solo para aprenderlos. Como mental que soy – menos que antes – me encanta indagar en ese pensamiento, en mi diálogo interno. Sin embargo, en mi caso uno de los recursos que más me re-ordenan internamente, sobre todo cuando la cabecita no deja de dar vueltas, es la energética de la tradición oriental a través de la acupuntura, el masaje, el qigong (bendito sea).

Hoy les traigo una propuesta muy sencilla de auto-aplicar que viene a completar la entrada anterior que titulamos “LA PALABRA CREA”.

En la primera entrada de este tiempo de crisálida ya les comenté que los resonadores – los puntos de acupuntura – tienen su nombre, su cualidad, su función. Utilizar los nombres de los resonadores es una forma alkímica de decretar una intención a través de ese nombre.

TRIÁNGULO MÁGICO

Ya hace tiempo, cuando comencé con la bio y me encontraba con personas que decían: “si, si, lo comprendo pero ahora cómo hago para…” y al preguntarme cómo podía favorecer la comprensión y liberación de programas y patrones que íbamos descubriendo en nosotros, un día en meditación escuché en mí este módulo sencillo, super sencillo, y a la vez super potente.

Son 3 resonadores, todos en las piernas, en la cara interna: 2 que pertenecen al canal de Riñón – nuestra fuente de vitalidad y el que lo filtra todo – y uno al canal de Bazo, el que se encarga de la transformación y el transporte de la esencia a los órganos. Los 3 con cualidades yin, refrescantes, nutritivos…

En el vídeo verán dónde están localizados y en la imagen que adjunto también. Hoy el vídeo es cortito: 4 minutos. Ole!

Los nombres de estos resonadores son:

7R: RENOVAR LO RETENIDO

8R: CONFIANZA MUTUA

6B: RECIBIR EL DECRETO HEREDADO DEL CIELO.

Si decíamos en la entrada anterior que LA PALABRA CREA, llamar a esos 3 resonadores por su nombre alkímico, favorecerá que la función de cada uno se pueda dar y favorezca una disposición más clara y auténtica.

Renovar lo Retenido hará por nosotros en lo más profundo un detox de creencias, de emociones que están reteniendo el flujo de nuestra luz y que impiden nuestra claridad y en definitiva nuestro crecer.

Una vez que Renovar lo Retenido ha hecho su función, y de forma natural, sin esfuerzo, porque el flujo de nuestra luz ya está restituido… brota, surge LA CONFIANZA MUTUA. La confianza en mí, la confianza en el otro y la confianza en la Vida. Ale, de una vez. Confianza que es consustancial al YO SOY de cada uno y que el “yo soy chiquito” se ha ido encargando de velar, de ocultar pero ahí está, en lo más profundo, esperando a brotar porque esa es su función.

Y cuando ya hemos RENOVADO LO RETENIDO y permitido que brote nuestra natural CONFIANZA MUTUA llega el tercer resonador a completar este triángulo mágico: RECIBIR EL DECRETO HEREDADO DEL CIELO.

¿Se imaginan? Cuando ya he renovado lo retenido y ya siento la confianza natural que nos fundamenta… estamos en disposición – no antes, al menos una servidora – de recibir, de abrirnos a recibir lo que por naturaleza propia nos pertenece y habíamos olvidado en un rincón oscuro: el decreto heredado del Cielo. Recibir es uno de los movimientos que puede costar pues necesita de una disposición amplia, clara, en confianza. Cuando no se da esa disposición, recibir lo que viene se hace difícil o más difícil al menos. Este resonador nos ayuda en esa disposición, me abro a recibir, sin obstáculos propios y en confianza.

zu san li, barreras, 7C (1)

La forma de hacerlo es como habitual: busco el resonador, coloco el pulgar o el dedo que me sea más cómodo sobre el y le llamo por su nombre. Respiro ahí un momentito, sintiendo la llegada – cada uno a su ritmo, yo lo he hecho muchas veces y ya tengo más práctica. Y en sincronía con mi respiración, al inspirar no hago nada, sigo con el dedo apoyado en el resonador y al exhalar: pulso, despacito, sin prisa. Como si estuviera bombeando ahí y en mi mente el nombre del resonador. No hay que pensar nada más, él sabe cuál es su función y la realizará. Solo nos corresponde enfocarnos en la respiración y en el presente. Nada más. Lo de más se da de forma natural.

En cada resonador estaremos el tiempo que nuestra mente permanezca enfocada en el nombre y en la respiración. Cuando veamos que la mente se ha ido a uvas… vamos al siguiente.

Y claro, no es cuestión de una vez solo aunque cuando lo hagan sentirán como el interior se va adecuando de otra forma. Insistan, no tiene efectos negativos, lo podemos repetir cuando queramos. En este tiempo, yo sugeriría al menos una vez al día. Y después me cuentan.

Gracias, viajeros de luz, por la oportunidad de compartir lo que a mí me aporta, me da alas, favorece mi apertura mental y emocional… Fundamental en esta crisálida y para el resto de nuestro caminar.

Ojalá les aporte. Si es así, ayúdenme a compartir allá donde lo crean conveniente.

Gracias, gracias, gracias.

Cruz Barbero

Publicado en CONSCIENCIA, DESPERTAR, Medicina China, NEUROLINGÜISTICA, TIEMPO DE CRISÁLIDA, Uncategorized | Etiquetado , , , | 2 comentarios

TIEMPO DE CRISÁLIDA: LA PALABRA CREA

2

 

Buenos días, viajeros de luz en tiempo de crisálida

Ya lo he comentado más veces en este espacio: de siempre me encantaban las “burbujas” de los tiempos en soledad. Hace años pensaba que era porque no era lo suficientemente capaz de lidiar con el mundo y necesitaba retirarme de vez en cuando… para re-ordenarme.

Cuando comencé a ver vídeos, a leer, a estudiar Bio escuché la palabra “cuarentena” como un tiempo de retiro, un tiempo de estar en ti para favorecer que una toma de conciencia hecha en una consulta, por ejemplo, pudiera integrarse; para que las rutas neuronales de las nuevas creencias, de la nueva toma de conciencia pudiera consolidar su recorrido.

Para mí fue un alivio. O sea que no era que yo no podía lidiar con el mundo… O sea que ese tiempo de retiro era una forma fantástica de re-ordenar por dentro.

Y desde entonces, he hecho varias, ja, ja. Aprendí tanto de mí que en mi cabecita surgió la lucecita  de organizar  cuarentenas  guiadas, acompañadas.  Pero en mi cabecita también surgía ese diálogo interior que te decía: “¿pero tú te crees que va a haber alguien que tenga 40 días para retirarse?” Pues mira, sí, cada uno en su casita. Ja, ja.

Así que ya estoy rescatando todo lo que fui escribiendo, ideando para esos tiempos de re-ordenar.

En la entrada de ayer compartía una propuesta energética desde la medicina china.

Hoy vengo con otra propuesta. Esta vez desde el lenguaje desde la certeza de que LA PALABRA CREA. 

Para comenzar, y como estaba hablando de “cuarentenas”, pues vamos a empezar por ahí. Cuando mi cabecita ideaba, cuando escribía sobre recursos y herramientas a utilizar  para re-ordenarnos por dentro, lo primero que me chirriaba era el nombre. Ahora entiendo por qué, ja, ja.

Cuarentena es una palabra que al oírla… nos trae imágenes. Dense unos segundos con los ojos cerrados y respiren esa palabra. Ahora casi no tiene gracia porque estamos en una que no habíamos decidido. Claro, yo las mías las decidía y las decidía en lugares donde me sintiera agusto, segura y sola. Y sin embargo cuando cerré los ojos y dejé que llegaran las imágenes  yo veía una habitación oscura, encierro, tristeza… Así que no terminaba de decidir comenzar ese camino porque el titulo era un traje que no me sentaba bien. (Prueben lo mismo – sentir la palabra – con: “confinamiento” “encierro” “campo de batalla”…)

Cuarentena por otro lado es una palabra “pasiva”. Normalmente no decides tú solito entrar en cuarentena: “te ponen en cuarentena” porque tienes algo incorrecto, no adecuado… para vivir con los demás. Así que también suena a falta de libertad y a que hay algo inadecuado en mí.  A nuestro ser biológico – no digamos al emocional – normalmente no le gusta que le quiten la libertad – que a lo mejor usa para estar todo el día tumbado… pero tiene libertad de movimiento hacia el exterior.

Durante estos días le he puesto otro nombre que me gusta mucho más y que además me impulsa, me suscita curiosidad, me da alas. He preferido llamar a este momento que estamos viviendo: Tiempo de Crisálida. Siempre me ha parecido fantástico ese proceso de transformación que vive el gusano que le hace convertirse en mariposa. Y solo se da si el gusano SE PERTMITE ese tiempo de crisálida donde ocurre lo que ocurra (misterio genial) y cuando culmina, el ser que surge es una hermosa y liviana mariposa.

crisálida

Y se puede dar porque el gusano SE ENTREGA a vivir el proceso. Me he reído muchas veces cuando me imaginaba a un gusano diciendo: “ni de coña, yo quiero seguir siendo gusano. ¡Yo que voy a ser esa mariposa!”.

Así que lo que compartiré estos días nos servirá para cualquier tiempo de crisálida – impuesto o voluntario – que la vida nos ofrezca en el caminar.

Seguimos con el lenguaje.

Sabiendo – con certeza – que LA PALABRA CREA, en este tiempo de crisálida es fundamental estar atento al lenguaje que escuchamos y desde luego al que emitimos. Una de las cosas que aprendí en mis “tiempos de crisálida voluntarios” fue a escucharme, a escuchar lo que pensaba y vive dios que me llevé sorpresas. Sorpresas que me llevaron a re-visar creencias que escondía ese diálogo interno que cuando estamos en actividad cotidiana… (a no ser que voluntaria y conscientemente nos pongamos a ello) no escuchamos. Y al no escucharlo, las emociones y las re-acciones que produce ese diálogo interno nos arrastran como un tsunami sin tener ni pajolera idea de dónde han salido.

La primera vez que escuché y ví estos días “Alarma Sanitaria” me quedé petrificada. ¿Alarma? Si escuchamos bien la palabra, dentro de ella y componiéndola hay otras dos: AL – ARMA. ¿Qué me dicen? Cada vez que escuchamos, cada vez que decimos, cada vez que leemos… la palabrita en cuestión… nuestro inconsciente – el consciente está a otra cosa – escucha las otras dos también. Y es natural que la emoción que surge al oírla inconscientemente sea la del miedo, ¡cómo no!, si nuestro cerebro reptiliano al oírla pone en marcha todos los mecanismos necesarios para atender a un peligro.

Y cuando eso pasa… y esto es fundamental – siempre y ahora en grado superlativo –,  para que todo el sistema atienda a ese “posible” peligro tiene que desatender – está en su programa biológico –  a todo lo demás, nuestro sistema inmune, digestivo… todo.

Así que, viajeros de luz, salgamos de ese espacio que abre esa palabra. Podemos utilizar otras que nos den un toque de atención pero que no incluya el pánico dentro de su abanico.

Por otra parte, y jugando un poco: si retiro la R de la palabra en cuestión y la sustituyo por una L ¿Qué digo? AL – ALMA. Y eso me cuadra más con el tiempo de crisálida y de un plumazo me contacta con otra emoción bien diferente.

Independientemente del origen casual o planeado del momento – cada cual revisará – el tiempo de crisálida nos ofrece una oportunidad gloriosa de hacer un movimiento en dirección AL – ALMA… esa gran desconocida. La nuestra que hace parte de la de todos y del TODO.

Y aquí enlazo con otro punto: Siendo que todos somos 1, siendo que todos somos arte y parte del TODO, de la UNIDAD, de la FUENTE, de DIOS… este tiempo de crisálida nos ofrece otro regalito añadido: si estamos atentos a nuestro “verbo”, a lo que decimos, escuchamos (el escuchar hace parte de las funciones del riñón que a la vez es la fuente de todo el sistema biológico y que vehiculiza la emoción principal que nos atañe estos días: el miedo, así que al loro con lo que escuchamos que va directamente a nuestra fuente de vitalidad ) nos daremos cuenta de que nos salen – casi sin ser conscientes – juicios, rechazos, opiniones… contra los que se llevan mucha comida en los carros, contra los que salen a la calle… contra el “bichito”.

No soy una iluminada, ja, ja, a mí también me salen los míos. Sin embargo, a poco que me centre y me escuche… empieza la fiesta verdadera: ¿de dónde sale ese juicio, ese rechazo…? ¿Dónde está en mí eso que rechazo?

Y ese tirar del hilo me lleva a mí, a conocerme, a saber qué software anda por ahí en mi inconsciente que filtra y vela lo que mi YO SOY es en origen. Uno con todos… amén de otras cualidades. Esta es la que rescato ahora para lo que íbamos desarrollando.

Cuando no sé que YO SOY uno con todos y con TODO… creo que rechazo lo de fuera y sin embargo… me estoy rechazando a mí. Aparte de que cuando creo que rechazo lo de fuera, a otros, si te pones a sentirlo ¿quién lo vive, quién lo siente? Yo.

Dense el regalo de escuchar cuántas veces escuchamos, leemos… en medios de comunicación o a nosotros mismos “en contra del virus”, por ejemplo. ¿Creemos que si rechazamos, si vamos en contra de alguien, algo… ese algo o alguien va a bajar la cabeza y sumisamente decir “me voy”? No. Lo que rechazamos, a lo que nos resistimos… para empezar PERSISTE porque está en nuestro foco, es en lo que ponemos nuestra atención. ¿Han hecho alguna vez este ejercicio: “no pienses en un elefante rosa” ¿qué ven en su mente? Un elefante rosa. Y como sabemos que en lo que enfocamos nuestra atención crece… pues ya ven. Lo que crece es a lo que nos resistimos, lo que rechazamos… ¿cuántas veces han dicho “yo no quiero eso” y justo lo que han vivido es “eso”?

Y por otra parte cuando digo “en contra del virus” hago al susodicho mi enemigo y con un enemigo ¿Qué se hace? Se lucha, se huye o se hace el muerto. Menú  muy poco variado como ven y que es el único que sabe desplegar el cerebro reptiliano, encargado de luchas y demás. Y ya hemos dicho antes que cuando ese cerebro arcaico se activa… debe, repito, debe desconectar todo lo demás: emociones, inmunidad, digestión, asimilación, descanso…

Además, a un enemigo se le rechaza, se le recluye, se le ataca. Atentos porque la mente chiquita hace este camino medio perverso: como el enemigo ahora es tan grande y no puedo lidiar con él… la mente busca la forma, el canal para sacar el stress de que hay un enemigo suelto y lo reflejo en lo que tengo más cerca: tú. Tú que se convierte en todos en un abrir y cerrar de ojos. Por ahí los caminos de creación se cierran a una velocidad de vértigo.

Y doy ese ejemplo pero háganlo extensivo a cualquier cosa. En el año 2010 viví un “estado adaptativo de salud llamado tumor” y más de una vez, cuando me abordaba alguna persona en cuestación “contra el cáncer” le decía: “lo siento, no estoy en guerra contra el cáncer” pues además de lo dicho anteriormente, ya había aprendido que el tumor en cuestión era una respuesta adaptativa de mi biología… no el problema al que había que atacar con todo el arsenal habido y por haber. El tumor era una respuesta en mí y para mí.  ¡Qué menos que preguntarle ¿una respuesta a qué?!. (Si entramos aquí tenemos para unos cuantos capítulos, ahora estamos en el lenguaje).

La palabra emitida además es un pulso que enviamos al Universo. Y ese pulso (sílaba, palabra) – de la clase que sea – emite una frecuencia, una vibración, tiene una cualidad que como las ondas en el agua cuando echamos una piedrecita se van propagando y expandiendo. Así que cuando hablamos (las palabras que usamos son mucho más importantes de lo que en nuestra inconsciencia pensamos) lo que digo va a resonar en una frecuencia que conectará con la misma frecuencia y…,¡bingo!, lo veré reflejado en la pantalla que llamamos mundo, el nuestro. Ya sé que hasta que no se comprende… no es sencillo pero una vez que lo ves, que tomas conciencia de que “el verbo se hace carne”… te guardas muy mucho de hablar en vano, decretando inconscientemente lo que después vas a vivir.

Este tiempo de crisálida – más regalos – es una oportunidad de lujo para escucharnos y escuchar los pulsos (en forma de sílabas, palabras y frases) que nos rodean, ya sean pasivos por escucharlos o activos cuando los emitimos. A poco que te dejes un poco o bien tú o bien el o la de al lado o a la enésima potencia los medios de comunicación, vamos a escuchar “lo que va a pasar es que…“Lo que nos quieren hacer es que…” y detrás: de todo menos bonito: decretos de futuras consecuencias, futuros escenarios…

Y una servidora, aunque solo sea en mi fuero interno, cada vez que oigo uno de esos decretos o incluso los expreso yo, digo: “O no”.

“O no” porque no tengo ni idea. Claro, mis creencias, mi forma de ver el mundo, mi… me dirigen en una dirección pero en realidad… NO SÉ. Hablábamos de este “no sé” en la entrada anterior. Es una frase mágica. No solo el decreto no puede seguir adelante en mi diálogo interno sino que además le quito poder, fuerza. No lo envío al Universo y me hago cargo de mi ignorancia profunda (ya les comenté la de voces que se alzan en nuestro interior cuando así lo hacemos pero su función es protectora: la mente está ahí para ahuyentarnos de cosas que él considera peligrosas)  Además todo ese tipo de decretos – los que digo y los que oigo – son un recurso bendito para conocer qué tipo de creencias me habitan.

Y en esa revisión de qué creencias, juicios, programas, patrones, opiniones me habitan voy a encontrar oro puro: yo misma. Voy a indagar de dónde salen esos juicios, creencias… y voy a integrar (porque la atiendo) esa parte de mí que lo creía y que iba a su bola impidiendo que mi YO SOY genuino, verdadero, auténtico… no se pueda manifestar. Y no se puede manifestar, siendo Unidad, porque hay un montón de partes mías que van a su bola – con sus creencias… – fragmentadas, divididas. Y con fuerzas divididas…no es posible crear nuestra realidad. Con fuerzas divididas permitimos que el programa propio o colectivo mande y cree lo que tiene previsto: su programa.

Los juicios son expresiones de la creencia de separación. Como no soy tú, puedo criticarte, juzgarte, rechazarte… ¡Mentira! Somos 1, todos. ¡Pica, ¿verdad?! porque yo no quiero ser como ese que se lleva todo, o como aquel que … Pues ale, a por el tesoro.

Y para culminar por hoy: ya hace días, antes de comenzar el tiempo de crisálida y todo eran noticias para al-armar… resoné con mi falta de confianza en cómo se pudiera gestionar a nivel político… Ya revisé lo que a mí me correspondía y llegué a lo siguiente: cada vez por ejemplo, que pienso en alguien mayor aislado… me salía aquello de “pobrecito” y tomé conciencia de que cuando lo decía me quitaba fuerza a mí y por supuesto le quitaba fuerza a él o ella – o a los niños en general o a las parejas en general … – porque sin querer estaba suponiendo que no iban a disponer de los recursos necesarios para sobrellevar este tiempo de crisálida. Eso unido a lo que les decía de la falta de confianza en políticos… me hizo llegar a una decisión: lo que yo podía hacer por mi parte era invocar, apelar, sentir, considerar… el YO SOY de cada uno. Ese que somos en origen y que está unido, por naturaleza propia, al Todo y a todos. Ese – que está en cada uno de nosotros por ser parte del Todo –  que es abundancia, es coherencia, es … por naturaleza propia – a pesar de los velos que le hemos ido echando encima.

Por hoy culminamos, hay mucho más que decir de todo esto pero si quiero publicarla… mejor hasta aquí. Ayer dije lo mismo y seguí escribiendo. Mañana más.

Por cierto en la próxima entrada traeré una propuesta energética muy interesante que llamaré Triángulo Mágico. Una propuesta bien sencilla, de nuevo desde la medicina china, en relación con la certeza de que La Palabra Crea.

Como siempre un honor. Si les aporta, si les resuena, compartan con quien consideren.

Gracias, gracias, gracias

Feliz travesía.

Cruz Barbero

 

 

Publicado en Uncategorized | Deja un comentario

TIEMPO DE CRISÁLIDA: PROPUESTA ENERGÉTICA

RANAS BAJO UNA FLOR

Me encantaría añadir el nombre del fotógrafo. Lo siento, no lo sé pero me encanta la imagen

(Para aquellos que solo quieran hacer la práctica… la encontrarán al final de la entrada. Gracias)

Buenos días, viajeros de luz

En 2011, en marzo también – y no es casualidad – de la mano del tsunami en Japón viví mi despertar hacia afuera, mi despertar hacia comprender cómo se mueve el mundo exterior.

Ahora, 9 años después (9, y no es casualidad), en otro marzo que recordaremos – cada uno a su manera – durante mucho tiempo, estoy viviendo mi despertar interno… que ya venía dándose aunque  faltaba ese click que aquel marzo de 2011 me hizo apagar la tele para siempre – no “viene a cuento ni trae cuenta” seguir alimentándome de al menos verdades a medias y manipulaciones varias – en las que no voy a entrar pues para ello hay personas mucho más versadas y capacitadas y por otra parte siento que ese no es mi sitio, al menos ahora.

Esta mañana he comprendido (¡Aleluya!), todas mis células se han dado por enteradas de cúal es mi lugar ahora, en este momento nuevo para todos y que nos reta a vivir en la incertidumbre más absoluta – y esa ha sido una clave importante para el clic. Incertidumbre que por otro lado, está lejos de ser una de nuestros “estados” favoritos ja, ja y que incluso biológicamente nos produce emociones y estados varios… la mayoría de las veces cerca del miedo. Natural.

Seguir leyendo

Publicado en Uncategorized | 6 comentarios

CON TODO

WhatsApp Image 2019-11-16 at 17.35.41

Ilustración de Carmen Alba

Si, hace mucho tiempo que no comparto nada en este espacio. Y no se crean, me tenía un poco paralizada.

Y es que no terminaba de sentirme en coherencia. Ya sé que comencé el blog desde la idea del compartir recursos – normalmente de otros – pero a lo largo de este último año fui sintiendo que quería pasar de etapa. Que ya era hora de dejar de buscar más y de ponerme a aplicar. Así que me permití respetar mi ritmo. Pensaba: “Para aquellos que de verdad estén en ese camino infinito de auto-indagación… hay recursos suficientes para aprender y aplicar aunque no volviera a compartir nunca más. Para aquellos que como yo durante tanto tiempo ( como representante de los “mentales” – sin acritud eh? que es un estado como otro cualquiera, ja, ja ) nunca se sacian de buscar… da igual lo que compartas, siempre habrá algo más que aparezca y parezca la varita mágica que necesitas”

Durante este tiempo yo no he dejado de indagar, auto-indagar…y de aplicar.

Seguir leyendo

Publicado en Uncategorized | Deja un comentario

CUANDO LA VIDA TE TRAE UN SUEÑO A QUE LO VIVAS

Empecé a escribir esta entrada hace una semana, el día de mi cumpleaños y luego se ha activado todo tanto… que ni tiempo de culminarla. Aunque en principio pensé en rehacerla, después de reunirme conmigo misma… la hemos dejado tal cual, con el lenguaje de lo cercano, de lo que recién ha pasado.

Hoy es mi cumple, 59. Feliz. Hasta hace unos años, el cumple traía asociadas emociones de tristeza que no comprendía aunque ahí estaban y teñían de colores oscuros ese día. Eran como emociones que te poseían, “pero si yo estaba contenta ayer”. El bendito transgeneracional y todo lo aprendido del proyecto sentido me trajo otra visión y lo convirtió en una oportunidad cada año de re-nacer.

Re-nacer. Nueva.

Seguir leyendo

Publicado en CONSCIENCIA, DESPERTAR, evolución, The Force | Etiquetado , | 4 comentarios

TRANSFORMANDO CREENCIAS

Escrito por Cruz Barbero

adventure (2)

Están siendo meses de mucha intensidad interna que tengo que sentir, procesar… ja, ja, el tiempo no me da más que para escribirlo en cuadernos y “rogar” ja, ja, que en algún momento me siente a compartir.

Para ayudar en ese proceso interno y “casualmente” tanto Claudia Delgado como Saúl Pérez volvieron a ofrecer otra edición de sus programas así que esto es un no parar.

En el programa de Saúl Pérez de Volver a la Abundancia se nos ofrecen muchos ejercicios, todos super-potentes. Uno de ellos es este que traigo hoy a compartir con un ejemplo propio.

El ejercicio se llama: El Jefe y los Empleados y parte de la idea de que cada uno es como si fuera una empresa y las creencias que tenemos son nuestros empleados que nos sirven o no, que cumplen bien su función o no. Seguir leyendo

Publicado en CONSCIENCIA, evolución | Etiquetado , , , | 4 comentarios