Ya hemos compartido otro programa de esta misma serie de la 2 española: Cuadernos de Paso por Juan Manuel Blázquez.
En esta ocasión, con el hilo conductor de estudios y vox populi que sitúa el nacimiento de Miguel de Cervantes Saavedra en un minúsculo pueblo de la comarca de Sanabria en Zamora (España) llamado precisamente Cervantes este programa se da una vueltita por esa comarca del NO de España, fronteriza con lo que ello lleva de contrabando y otras artes, recorre pueblos con la excusa de presentarnos a seres de humanidad auténticos, de los que quedan, algunos artesanos, otros estudiosos, … todos con una vida «vi-vi-da» para que nos cuenten lo que hacen y sobre todo lo que hacían y cómo vivían en esa época de no hace tantos años que para el pensar de ahora suena a «alta antigüedad», a pretérito, a dureza y atraso y sin embargo a medida que les vas oyendo… te vas dando cuenta de que ellos no sintieron esa dureza igual, la vivieron sin más. Era así y a partir de eso hacían y lo hacían en un sentido solidario – cuidaban el ganado comunalmente o hoy iban a donde este que tenía que hacer lo que fuera y otro día iban a donde otro que … – y te preguntas dónde estaba el atraso de disponer de una huerta al lado de tu casa con verduras, hortalizas… para el consumo de cada cual… por poner un ejemplo. O qué atraso es que uno del pueblo se llevara a las cabras de todos ellos a pastar durante el día, así, sin contrato ni protocolo alguno.
¿En qué punto del desarrollo natural y armonioso de una comunidad … se descompuso todo? En mi humilde opinión un punto importante fue el «desprecio» por esa vida, el «no quiero que mis hijos lleven esta vida»…esta no la llevan, claro, llevan otra ¿mejor? ¿seguro? ¿a qué precio?
Hay nostalgia en el tono del programa pero también un testimonio de esperanza con jóvenes que siguen oficios, formas de vida..Y mucha belleza de imágenes, se puede sentir el amor y dedicación de los autores. Así da gusto.
Y entre pueblo y pueblo seguimos con Miguel de Cervantes. ¡Muy interesante y curiosa coincidencia que el otro día hablábamos en casa sobre la ascendencia judía del escritor. Ole, por las sincronías.
Una de las actividades de ese entonces era asistir a los «fiadeiros» que era una casa o un espacio donde se encontraban por las noches para contar, para compartir, para jugar, para cantar… ¡qué bueno el paisano! dice: «las mujeres venían con su labor, unas con esto, otras con lo otro… ellas nunca estaban de balde, los vagos éramos nosotros que terminábamos la labor un día y hasta el siguiente ya no hacíamos más». Claro, no existía la tele-caja tonta-manipuladora tóxica que ha aniquilado cualquier anhelo de compartir, de charlar, de…
Para el que está cerca, como es mi caso, ha sido un reclamo de acercarme por esas tierras a conocer la naturaleza y esas gentes que todavía permanecen. Para los que estén más lejos … disfruténlo con ese sentido de la imaginación.
Gracias a Pura, una de los «personajes» que aparecen. Dice «para ser escritor – y ella lo es – hay que ser feliz y estar en paz». Había oído muchas «condiciones» para ser escritor, estas dos – feliz y estar en paz – son las únicas que me han resonado. Gracias, de nuevo.
http://www.rtve.es/alacarta/videos/cuadernos-de-paso/cuadernos-paso-cuaderno-cervantes/445084/