Gracias, Mino, llevaba tiempo queriendo leer este libro que incluyes en la entrada. Un gusto.
Esta psicóloga «pretérita» casi ya, ha sido la fuente donde han bebido todos los bio-descodificadores o metagenealógos de ahora. Ella comienza con todo esto del transgeneracional – Yung ya lo había conceptualizado pero no hacía este trabajo de campo, como tampoco lo hacía Freud – y del síndrome del aniversario y lo he comprobado en muchas ocasiones: el padre de un amigo tuvo un brote de delirium tremens a los 50 años, el hijo a los mismos 50 años sufrió un brote psicótico (según los psiquiatras de ahora) ¡y se tuvieron que dar muchos pasos para que a los 50 años se produjeran las condiciones necesarias para que se repetiera el mismo hecho!
Ya lo dice Corbera «El universo se parte los cuernos para darte lo que pides – solo que como lo hacemos inconscientemente pues pedimos lo que pedimos – . Y la entrada del blog de Mino tiene un regalo dentro: el libro de esta mujer para poder leerlo, descargarlo…
Un gusto y mucha gratitud
Anne Ancelin Schützenberger:
¡Ay mis Abuelos!
Como prólogo a un próximo artículo sobre Biodescodificación que publicaré en breve, hoy te traigo un libro (que puede servir de introducción) escrito por la Dra. Anne Ancelin Schützenberger, donde explica cómo logró encontrar la conexión que hay entre nosotros y nuestros ancestros

Dra. Anne Ancelin Schützenberger
Anne Ancelin Schützenberger es la persona que en los inicios del siglo XXI introdujo conceptos tales como el transgeneracional o el “síndrome aniversario” que se utiliza de forma intensiva en Biodescodificación.
Ha curado a muchos pacientes de cáncer con un método al que ha llamado la «Terapia transgeneracional psicogenealógica contextual», cuya misión primera es estrechar el cerco de nuestras «lealtades invisibles» que nos obligan a «pagar las deudas» por nuestros ancestros, lo queramos o no, lo sepamos o no.
Por si no quieres leer te lo explicaré muy resumido: Sin saberlo puedes haber heredado de tus padres o abuelos ciertas enfermedades y sucesos. Ya puedes dejar de leer (¿Cómo demonios se hereda “un suceso”?)
Suena a película de ciencia ficción, pero el caso es que los hechos están ahí; muchas personas que tenían enfermedades como el cáncer ya no lo tienen, puesto que encontraron el suceso que heredaron de algún miembro de su familia. Los sucesos y las fechas se empeñan obstinadamente en coincidir una y otra vez.
Pongamos un ejemplo real; Ya es una extraordinaria casualidad que en el año 1993 el actor Brandon Lee muriera de un disparo mientras rodaba la película “El Cuervo” porque alguien había dejado olvidada una bala en un revólver que debía estar cargado con balas de fogueo. Ahora bien, justo veinte años antes de ese accidente, su padre, el famoso Bruce Lee, había muerto en pleno rodaje, de una hemorragia cerebral y precisamente durante la grabación de una escena en la que debía interpretar el papel de un personaje muerto accidentalmente por un revólver que debería haber estado cargado con balas de fogueo. ¿Qué posibilidades existen de que se concatenen de manera casual semejantes acontecimientos con veinte años de diferencia?
Este es un ejemplo muy conocido de casualidades ocurridas entre distintos personajes de una misma familia, pero lo cierto es que ese tipo de sucesos son mucho más habituales de lo que pensamos.
Lo que hizo “clic” en el cerebro de la doctora Schützenberger fue un hecho -casual- que luego fue corroborando con muchos otros de sus pacientes. Se encontraba visitando a una a una joven sueca de treinta y cinco años que estaba desahuciada por el cáncer. Los médicos acababan de amputarle una parte del pie y se preparaban, impotentes, a amputar todavía más. En la habitación había el retrato de una mujer joven en la pared del salón, que pertenecía a la madre de la joven, que había muerto de cáncer a la edad de treinta y cinco años. Ese día, esa doble coincidencia de edad y enfermedad dejó estupefacta a la doctora Schützenberger, que de pronto tuvo la certeza de que esta mujer se había programado para caer enferma a la misma edad en que su madre había muerto de cáncer. Así empezó todo.
Posteriormente una vez que sabes donde y cómo mirar, se van comprendiendo los hechos:
“¿Te das cuenta mamá?, eres la mayor de dos niños y el segundo está muerto; papá es el mayor de dos hijos y el segundo está muerto; yo soy la mayor de dos hijos y el segundo está muerto”
Esas palabras de su hija le produjeron una gran conmoción, ya que nunca se había fijado en tales coincidencias. Un examen detallado de los árboles genealógicos de sus pacientes le revelaron repeticiones asombrosas: una familia en la que las mujeres, leucémicas, morían durante tres generaciones en el mes de mayo; una sucesión de cinco generaciones en la que las mujeres se volvían bulímicas a la edad de trece años; una genealogía en la que los hombres eran víctimas de un accidente de coche el día de la primera vuelta a clase de su primer hijo. Todo ello no podía ser casualidad como así lo confirmó con más investigaciones.
No te cuento más, ya que probablemente te resultará más amena la lectura del libro (clic en la imagen)