Hoy es día de encuentros casuales… hace un año – disculpen la ignorancia – que una amiga me dejó el libro con ese mismo título. ¡Me encantó! Y me recordó que aquí hemos venido a ser «salvajes», no domesticados. Si no lo han disfrutado todavía… dénse el gusto.
Les comparto un pequeño vídeo con algunas citas reveladoras de ese libro generosamente colgado en you-tube:
Remarco una de ellas: min 3:22:
Independientemente de las afiliaciones o influencias colectivas, nuestro reto a favor del alma salvaje y de nuestro espíritu creativo, es no fusionarnos con colectividad alguna sino distinguirnos de quienes nos rodean, construyendo puentes para regresar a ellos según elijamos
Ayer me reí con una señora de 93 años que no sabía cómo explicar a dos amigas por qué prefería ir sola a pasear ¡es que con ellas no paseo porque se van parando cada dos pasos!
«¿ y tú crees que no puedes ya con esta edad tuya decírselo claramente?
No hija, se ofenden y se enfadan»
Si a los 93 años uno no se da permiso para hacer lo que siente, para que «no le quieran» de esa forma «chupóctera» …