DESPERTAR TU MÉDICO INTERIOR – Jordi Campos

¿Le resuena a alguien?: “El miope suele serlo a causa de una personalidad sensible, con tendencia a retraerse, a ver amenazas afuera, a tener miedo, a recogerse en el intelecto” .

Ya hace muchos años un amigo me dijo “¿tú conoces a alguien que haya mejorado la visión poniéndose gafas?” Y por obvio tuve que contestar que no. “O ¿cómo entiendes que si te quitas las gafas veas menos que antes ?¿Entonces para qué las recetan si no solo no te hacen mejorar sino que hacen que el ojo se acomode y no desarrolle su propia visión?” El tiene unos ojos preciosos que cuando le conocí en época de estudiantes escondía detrás de unas gafas con una graduación poderosa. A los años me lo volví a encontrar formándose en Shiatsu y ya había seguido cursos y él mismo era formador de terapeutas visuales. No llevaba gafas, su mirada verde brillaba y fue ahí donde me recordó lo de los engañosos beneficios de las gafitas (por no acordarnos de lo mal que lo han pasado muchos niños por llevar gafas, “gafotas, gafotas…” como mínimo ). Durante un tiempo había tenido que hacer un montón de ejercicios visuales, mirando a la pared… y llevar unas gafas negras con agujeritos – que nunca comprendí bien cómo funcionaban pero lo hacían – y había disminuido sus dioptrías a mínimos. A día de hoy sigue sin gafas, luciendo mirada.

Y no importa el recurso que utilices, a cada uno nos dan los que estamos preparados para ver, para desarrollar, el caso es que ya te sales de la dinámica de costumbre: veo poco – voy al oculista – me pone gafas – veo menos si me las quito que lo que veía antes.  En el caso de la visión. Pero da igual, cuando abres la mente a otras posibilidades, a otros recursos fuera de la ortodoxia médica nuestra – que esas posibilidades están y se utilizan y funcionan – ya empieza el verdadero cambio, el cambio de visión, de percepción que hará que nos sintamos amenazados o no, nos sintamos queridos o no, nos sintamos… todo está en cómo vemos, cómo percibimos…

Qué maravilla, porque eso quiere decir que podemos hacer las cosas de otra forma y diría más, no solo podemos sino que ya lo hacemos, solo que focalizamos pelín desviados.

Adjunto una entrevista a Jordi Campos en La Vanguardia que hoy incluía Plano Creativo. Muy interesante.

 

El Buen Médico Es El Que Sabe Despertar A Tu Médico Interior, ¡Que Es El Único Que Podrá Sanarte De Verdad! Junio 28, 2012

*

¿Tengo un médico dentro de mí?

Jordi Campos: Sí. Todas las enfermedades de tu cuerpo tienen raíz anímica, espiritual. Si te ayudo a descubrir esa causa espiritual…, ¡se sana tu psique, y eso sanará tu cuerpo!

¿Cómo llama a esta medicina?

Medicina holística, suma de medicina psicosomática y medicina natural…

¿Qué enfermedades aborda así?

Disfunciones visuales, alérgicas, dérmicas, reumáticas, artríticas, anímicas… Prescribo dieta vegetariana y un cambio de actitudes.

¿Actitudes?

Los pensamientos, las palabras y los actos ¡son muy poderosos y pueden hacer enfermar tu cuerpo! Sanando actitudes -ideas, palabras, hábitos…- sana el cuerpo.

¿Y así trata disfunciones visuales?

¡Sí! El 60% de la población europea usa gafas: enfermedad de la civilización. ¡Y la miopía se cura! Llevas gafas: por miopía, ¿no?

Desde los 10 años. Hoy, diez dioptrías.

Cuantos más años lleve tu ojo con gafas, y cuantas más dioptrías tenga, más difícil para ese ojo dejar de ser miope. ¡Pero se puede! Un paciente mío con 10 dioptrías… dejó de ser miope en 18 meses: cero dioptrías.

Me sorprende. ¿Cómo es posible?

El miope suele serlo a causa de una personalidad sensible, con tendencia a retraerse, a ver amenazas afuera, a tener miedo, a recogerse en el intelecto.

Me reconozco así cuando era niño.

Esa tensión interna te provocó la miopía. Fue erróneo graduarte lentes cuando todavía tenías poquitas dioptrías e ir aumentando su graduación cada vez: ¡el ojo se acostumbró, no tuvo oportunidad de reponerse!

¿Acaso podía haberse repuesto?

Sí. El ojo es terminación del sistema nervioso, espejo del alma… Y eso va cambiando. ¡Lo primordial es ser consciente de tus tensiones y miedos, y modificar esas actitudes!

¿Y luego?

Quítate las gafas. Contacta con la naturaleza. Pasea por el campo. Mira a lo lejos. Practica técnicas de relajación y respiración…

Pero es que sin gafas ¡estoy perdido!

Si durante el tratamiento te las pones lo mínimo posible, y vas disminuyendo paulatinamente su graduación…, tu ojo vuelve a esforzarse para ver bien lo que pasa alrededor.

¿Qué más necesitaría para lograrlo?

Alegrías. Y, sobre todo, una fortísima motivación: ¡sin eso no hay dieta vegetariana que valga! El ojo acaba por reflejar tu claridad interior. Y brillará más.

Extracto de una entrevista con Jordi Campos -médico naturópata- en La Vanguardia

Imagen: Glenn Jones

Fuente: http://planocreativo.wordpress.com/2012/06/28/el-buen-medico-es-el-que-sabe-despertar-a-tu-medico-interior-que-es-el-unico-que-podra-sanarte-de-verdad/

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