He incluido una entrada de Despertares de ayer a propósito de la «renuncia» del sr. Ratzinger en la pestaña SIN SECRETOS:
Es fuerte – aunque no lo más que he oído – entonces preparen sus oídos y ojos para lo que escuchen. Yo llevo revuelta desde que empezó todo esto, no porque no «supiera» ya de la calaña de los mandamases de la secta mayor sino porque la evidencia es como si te estuvieran pateando en el suelo y no pudieras quitarte de encima al pateador.
Ayer precisamente comentaba con el Finder: claro, de pequeños cuando estudiábamos y en historia nos contaban de las «maldades» de reyes, obispos, papas… nos lo daban en hechos: «fulanito de tal hizo esto, se caso (el papa), en su reinado hubo tal y tal…» y aprendemos que esos hechos son «normales» por repetidos, los aceptamos como «cosas que pasan y han pasado siempre». Así que aunque luego nos vamos enterando de los «datos» que conformaban esa frase de que hizo tal o cual … no nos extraña, ya lo hemos aceptado.
Incluso estudiamos historia en la Universidad…y seguimos en las mismas, aceptando por repetido, por «normal» de norma y habitual. Ahí entiendo perfectamente cómo se quedan los códigos impresos en el inconsciente.
Cuando hace unas semanas ví la película de los Borgia contando la historia de ese papa español que coincidió en el tiempo con Fernando el Católico … y después me puse a investigar sobre ellos dos… sentí el mismo click de hace dos años con lo de Japón: más mentiras no me váis a hacer creer. Los que no saben de ellos, por favor pónganse al día porque ahí empieza todo este desbarajuste ¡y los dos españoles!
Así que lo que hay detrás de la renuncia de este señor… puede ser no apto para sensibles. Escuché el otro día a un ex-jesuita hablando de la orden… ¡los pelos de punta no, ¡el corazón, el pobre, se te ponía de punta! Sinceramente a pesar de «saber» intuitivamente lo que hay… saberlo con hechos es duro porque además te preguntas quién les dió a ellos la potestad para inculcarnos el pecado, la culpa… que tanto daño nos ha hecho a todos en esta sociedad católica-apostólica y romana. Y si no recuerden de pequeños…. y de mayores. Por supuesto… no me olvido de todas las «brujas» quemadas en la hoguera… de todos aquellos que sufrieron a la inquisición (de la que este sr. que ahora renuncia es el director actual)…
En lo que a mí respecta… qué no hablen más de amor, por favor. No podría soportarlo, les vomitaría encima. Y que no se le ocurra a ninguno darme una directriz moral, ética… que no se les ocurra porque respeto, respeto… no siento ninguno por esa secta y sus secuaces.
Infórmense bien, investiguen… y actúen en consecuencia. Y el actuar es imprescindible para limpiarnos por dentro. Es tan sucio, tan sucio… que necesitaremos agua bendita y no por ellos precisamente.
Gracias