Y después de estos 13 pasados para practicar «morir a lo viejo para nacer a lo nuevo»… llega la Onda encantada de la Tormenta: El poder de auto-generarnos. La Tormenta nos suena a rayos y truenos que en relaciones las podríamos traducir por gritos, chillidos… ¡Pues no! Fíjense que en la imagen siguiente donde se recogen los 13 sellos que componen esta onda encantada: el último sello, el de la trascendencia es precisamente la ilusión, el juego, el humor del mono.
Todo ese «caos» que provoca una tormenta, produce energía suficiente para esos cambios que necesitamos.
Buen Viaje
Gracias

Poder de la Auto – generación
(Desde el día 2 hasta el 14 de mayo de 2013-Año Tormenta 7)
TORMENTA MAGNÉTICA AZUL – Kin 79
TORMENTA:
Acción: CATALIZAR. Poder: AUTO GENERACIÓN. Esencia: ENERGÍA.
MAGNÉTICA:
Acción: ATRAER. Poder: UNIFICAR. Esencia: PROPÓSITO.
Pórtico Magnético, identifica el Propósito. ¿Cuál es mi meta?

Comienza la Luna Espectral de la Serpiente de la Liberación. Entramos en la 5ª Luna Mística, de La Muerte Espectral. Ver Noosboletín en www.ondaencantada.com. Vinal 15 MOAN: “Con el fin de ver en la oscuridad”.
Onda Encantada de la Tormenta Azul, de transformación. En los Arquetipos Galácticos, la Tormenta es El Cambiador de Mundos.
En estos momentos, cuando quedan 85 días para el inicio del Nuevo Tiempo, viene la Onda de la Tormenta, proporcionándonos la ayuda necesaria para movilizar la energía y realizar la auto generación precisa. Recordamos que estamos en el año de la Tormenta 7, con lo cual, estos 13 días son adecuados para provocar y catalizar los cambios necesarios en nuestras vidas.
Muchas veces decimos que una persona es tormentosa, porque reacciona de forma estrepitosa ante situaciones que no le gustan. Comentamos que suelta rayos, truenos y centellas. Son las respuestas típicas a situaciones que son en realidad la puerta abierta a los cambios. Seguro que todos las hemos tenido alguna vez en nuestra vida. Lo que importa ahora es tomar consciencia para que no se vuelvan a repetir.
Con nuestras reacciones realizamos el movimiento de la energía. Si lo hacemos con suavidad y armonía, la paz estará a nuestro alrededor. Si nos enfadamos e insultamos; gritamos y voceamos; empujamos o pegamos; nuestros movimientos de energía son totalmente caóticos e influyen negativamente en el entorno en el que nos encontramos. Muchas veces hemos necesitado comportarnos de esa manera, para luego percibir la calma que llega cuando la tempestad ha pasado. En esas circunstancias, reflexionamos y aprendemos de la experiencia pasada.
La Tormenta es el sello 19, el más alto si consideramos que el Sol es también el 0. Por ello, cuando llegamos a este número, ya manejamos la energía, provocando la auto generación buscada y deseada. Sabemos que no resulta demasiado fácil darnos cuenta de nuestros errores. A veces un buen amigo es la persona adecuada para hacer un retrato de cómo nos manifestamos ante la vida. Nosotros, parece que tenemos una cortina delante y no vemos con demasiada claridad nuestras cualidades a potenciar.
Cualquier motivo, sensación o experiencia, hacen de catalizador para que nos demos cuenta de cómo nos movemos en realidad. Muchas veces nos creemos de una manera, pero nuestro comportamiento da a entender todo lo contrario. La reflexión es importante para saber en donde tenemos habitualmente el estado tormentoso.
También podemos ser una Tormenta reprimida. Ante circunstancias con las que no estamos de acuerdo en absoluto, callamos, pero por dentro el ojo del huracán está gestándose. Nos vamos tragando todo lo que deberíamos decir; y en el momento menos apropiado, la tensión llega a un límite: la Tormenta estalla estrepitosamente. Sale toda la rabia contenida que ya nunca podremos recoger. De esta manera, alguien saldrá lastimado ya que la energía acumulada en el interior es tan potente, que al irrumpir desbocada, arrasa a quién está delante.
La autogeneración desde la consciencia es muy importante. Sabemos que nuestra energía necesita cambios. El día a día debe tener muchos momentos de paz y armonía. Nuestra atención la centraremos en alcanzar la consciencia superior y conectar con Dios.
¿Qué podemos hacer? ¿Logramos evitar la Tormenta? ¿Se puede realizar el cambio sin que sea traumático? ¿Debemos de aprender a canalizar la energía de otra manera? ¿Los estallidos del carácter tormentoso se pueden educar? ¿Es posible que la Tormenta muchas veces no tenga que llegar a movimientos extremos? ¿Nos conformamos con la lluvia que purifica y limpia?
Todo es perfecto tal y como lo vivimos. Sin embargo, eso no quiere decir que no podamos mejorarlo. La cualidad del humano es la libertad de elegir, y le permite realizar constantemente reajustes energéticos en su vida. Si necesitamos dejar atrás ese comportamiento que no deseamos, sencillamente hacemos el esfuerzo de modificar las energías.
Queremos cambiar, pedimos la ayuda necesaria a nuestro ser interior, a los guías personales, a los seres galácticos e incluso al mismo Dios, y comenzamos el proceso. Puede ser difícil, largo y costoso; pero el resultado verás que vale la pena.
Todos tenemos pequeñas cositas para modificar. Con esfuerzo se consigue si además pedimos ayuda a la divinidad. Cuando te sientas a punto de estallar como las tormentas, respira muy hondo, relájate y confía en tu ser superior: te calmarás antes de explotar. En el momento en el cual necesites tu propia auto generación busca en lo posible la soledad, reflexiona, decide los cambios, medita, conecta con tus guías, pon atención a tus sueños…
Después de este periodo de recogimiento, llegará la paz y te sentirás más libre y feliz. ¡autogenérate! ¡eres el dueño de tu vida! ¡utiliza la energía en tu propio beneficio!
LA TORMENTA CATALIZA
Había una vez
una pequeña nube,
que creciendo en grosor
en Tormenta se convirtió.
Aprendimos a conocer
lo que ella mueve;
todo ocurre en su interior,
para salir al exterior.
Durante toda la vida
hemos mirado el cielo;
cuando Tormenta había,
éste, rápido se oscurecía.
En nuestro avance evolutivo,
nos ocurre la misma historia,
una cosa es vivir relajados,
y otra, atormentados.
Si llueve, quiere decir
que nuestros ojos lloran;
bien por alegría o tristeza,
las lágrimas caen durante horas.
Al chocar dos nubes
un rayo provocan;
cuando nosotros estallamos,
de nuestros cuerpos los sacamos.
Y convergen hacia afuera
como puntas de alfileres;
algunos los pueden ver,
en el aura van a aparecer.
Después oímos el trueno.
Son las palabras que soltamos
cuando nos enfadamos
o estamos alborotados.
Si hay un huracán,
la rabia nos alcanzará;
su energía contenida
buscará la salida.
Si la lluvia es torrencial,
inundaciones provoca.
Lo creemos todo perdido,
en la desesperación nos hundimos.
El viento, en estos procesos,
ayuda a desaparecer
las situaciones emocionales
de nuestros estados inerciales.
Su número es el 19.
El índice más alto,
conociendo que
el código es 0-19.
Su color es el azul
de gran transformador.
Aquello que no te guste
deja que ella lo transmute.
La acción es Catalizar.
Su agitada presencia
nos ayuda a darnos cuenta
del cambio que está en puertas.
El poder es la Autogeneración.
Lo más preciado del mundo es
que todos los humanos
somos responsables de nuestros actos.
La esencia es la Energía.
Tus gestos debes cuidar
en todo momento del día,
ya que cada acción tiene su reacción.
En los Arquetipos Galácticos
el Cambiador de Mundos soy,
el transformador catalítico,
el maestro alquimista.
Soy el que transporta las nubes
llenas de relámpagos
para iluminar la verdad
detrás de las ilusiones.
Yo soy el enviado
a morar entre vosotros
para la Gran Regeneración
que el alma del mundo precisa.
Como seres humanos,
atentos debemos vivir,
ya que cada momento
es energía en movimiento.
Las aguas tormentosas
primero arrasan;
después, limpian,
y, finalmente, apaciguan.
Aunque no nos guste,
necesitamos su ayuda;
la Tormenta actuará,
lo innecesario se llevará.
Amigos de ellas somos,
con nosotros vivirán,
hasta que llegue el día,
que no las necesitemos más.
Mientras, podrán hacer
el trabajo especial
de ayudarnos en el proceso,
transformando lo inconexo.
Gracias, amiga Tormenta.
Aunque a veces te mire mal,
tu agitación y limpieza
la naturaleza las manifiesta.
Todos los días vivo
algún proceso difícil
modificando mis acciones
con relación a mis emociones.
La calma sigue al arrebato.
La paz al desasosiego.
La alegría a la tristeza.
La ilusión a la desesperación.
Con el esfuerzo diario,
avanzaré en mi evolución,
cambiando mis energías
con la consciencia adquirida.
Fuente: ondaencantada.com