LA FUERZA DE LA MOTIVACIÓN

Y así en todo…

Cambiaría poder por fuerza para ir disolviendo esa idea subyacente de poder que en el inconsciente va unida a “yo soy más que tú” o viceversa, que va unida a violencia, miedo…corrupción. El querer es poder tiene pequeña trampa lingüistica. Por eso si cambiamos la frase y la leemos como un resultado que se siente, que se vive “per se” si se hace: si hay motivación el resultado se siente, es una fuerza que se traduce en acciones que de otra forma ni soñaríamos.

Y en este país al menos, esa motivación brilla por su ausencia (¡linda expresión!) en todos los niveles sociales. Un amigo que trabaja en un servicio de mantenimiento llega a casa enfadado un día sí y otro también porque de los que están … todos tiran para atrás, se escabullen… “ah, qué lo haga otro”. ¡Y qué decir a nivel de gobiernos…! Claro, todos ellos trabajan para otro, con el dinero de otro… 

Sin embargo, es labor de cada uno. Es decisión de cada uno “cumplir” o ponerle el extra de mi mejor versión. 

Qué disfruten de la historia… 

Gracias

 

EL PODER DE LA MOTIVACIÓN

Había dos tribus guerreras en los Andes, una que vivía en el valle y otra en lo mas alto de las montañas. Un día los habitantes de las montañas invadieron las tierras del valle y, como parte del saqueo, raptaron a un bebe de una de las familias del valle.

Los habitantes del valle no sabían como subir a la cima de la montaña. No conocían los senderos que utilizan los habitantes de ese lugar, ni sabían donde encontrarlos o como perseguirlos en el escarpado terreno.

Aun así enviaron a sus mejores guerreros a escalar la montaña y traer al bebe de regreso.

Los hombres ensayaron un método de escalar y luego otro. Probaron una trocha y luego otra. Sin embargo, después de varios días de esfuerzos solo habían conseguido avanzar unos pocos metros.

Desesperanzados e impotentes, los hombres del valle decidieron que su causa estaba perdida y se prepararon para regresar a su aldea.

Mientras empacaban su equipos para descender, vieron a la madre del bebe que bajaba de la montaña y llevaba a su bebe a la espalda. ¿Como era posible?.

Uno de los hombres saludó y le dijo: “Como pudiste escalar esta montaña si nosotros, los hombres mas fuertes y capaces de la aldea no lo conseguimos?”

Se encogió de hombros y respondió: “Es que el bebe no era tuyo”

Jim Stovall, “Sopa de Pollo para el Alma de la Madre”

Fuente: http://planocreativo.wordpress.com/2013/08/21/el-poder-de-la-motivacion/

 

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