BURROS SABIOS: Otro cuento…

Me lo manda una amiga, Pilar, que añade:  “Es un buen recordatorio de lo que somos”. Y así es ¿no? 

Pues ale, a poner los medios para que luego no nos podamos quejar de que son unos burros… y eso pasa por dar cada uno su mejor versión. Si o sí porque si no… la naturaleza de los burros será la que convoque la realidad. Y que conste que no me refiero a esos sabios animales que llamamos “burros”. La realidad la convocamos a cada momento desde la belleza y la benevolencia de cada uno. Y si cada uno lo hacemos… ya se imaginan… ¡Un milagro!

Gracias

 

Buena Fábula, y corta…

CUENTO CORTO: BURROS SABIOS  



Había una vez un rey que quería ir de pesca.

 

Llamó a su pronosticador y le preguntó el estado del tiempo para las próximas horas. Éste lo tranquilizó diciéndole que podía ir tranquilo pues no llovería.

Como la novia del monarca vivía cerca de donde éste iría, se vistió con sus mejores galas. Ya en camino, se encontró con un campesino montado en su burro, quien al ver al rey le dijo: “Señor es mejor que vuelva pues va a llover muchísimo.”

Por supuesto el rey siguió su camino pensando: “Que sabrá este tipo si tengo un especialista muy bien pagado que me dijo lo contrario. Mejor sigo adelante.”

Y así lo hizo y, por supuesto, llovió torrencialmente.

 

El rey se empapó y la novia se rió de él al verlo en ese estado. Furioso, el rey volvió a palacio y despidió a su empleado.


Mandó llamar al campesino y le ofreció el puesto pero éste le dijo: “Señor, yo no entiendo nada de eso, pero si las orejas de mi borrico están caídas quiere decir que lloverá”

Entonces el rey contrató al burro.

Y así comenzó la costumbre de contratar burros como asesores, que desde entonces tienen los puestos más remunerados en el gobierno… 

     

 

 

 

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