LAS COORDENADAS DE LA ACEPTACIÓN

Desde una distancia prudencial, todo parece más fácil. Cuando ayer, en conversación con madre, le dije que me había dejado el cargador del móvil en casa… y me llamó de todo: desastre… (cosa que heredé de ella, ja, ja) por primera vez lo escuché sin daño, sin que sintiera ese como que te tiran para abajo de las entrañas, con paz. 

Gracias 

LAS COORDENADAS DE LA ACEPTACIÓN

presente

Deja un comentario