¿ARDOR? LLAME USTED A SUS PROPIOS BOMBEROS, que los tiene incluidos en el kit

En la entrada anterior compartíamos una artículo con remedios para alcalinizar el organismo en general. Al presentarla, por nuestra parte añadíamos que había más formas.

Una de esas formas proviene de la bendita Medicina China y su concepción energética del ser. En esas ocasiones en que sentimos acidez, ardor después de una comilona o después de un cabreo monumental… el médico chino seguramente no habla de acidez – que es un resultado además – sino de fuego en estómago – que es el origen.

¿Y que hacemos cuando hay un fuego? pues dependiendo de las dimensiones del mismo, lo intentamos apagar nosotros o llamamos a los bomberos, ¿no? Pues miren ustedes por donde, en la concepción energética del ser de la medicina china, en el organismo hay lugares, resonadores-puntos, donde se manifiesta una cualidad, una naturaleza de la energía, de la luz que nos conforma, y a esa cualidad podemos recurrir para activar, dispersar, enfriar, calentar… dependiendo de las necesidades del equilibrio energético.

Mi profesora durante mi formación en la Escuela Neijing – bendita RosaEva – nos aterrizaba todo esto de la configuración energética que al principio se nos debía de hacer medio «increíble» con ejemplos prácticos y nos contaba que los canales que nos conforman serían como las líneas de metro y los resonadores serían las diferentes estaciones: cada una nos enlaza con otras estaciones que a lo mejor están en otras líneas… tienen una decoración diferente… tienen un tráfico diferente… 

¿Hay fuego? Pues llamamos a los bomberos que echarán agua a ese fuego – de momento – luego ya veremos cómo se ha producido el fuego, por qué… e iremos a las estaciones que nos provean de una cualidad específica de esa energía que necesitmos para el equilibrio.

Y resulta que en el canal de estómago tenemos incluido un equipo de bomberos perfecto, localizado entre el 2º y 3º dedos del pie. Su nombre en chino es Nei Ting y su nombre alkímico: Corte interior. Y es el punto agua del canal de estómago.

 

44E: Nei Ting: Corte interior

En mi experiencia personal funciona de cualquier forma que lo utilices, ¡obediente a tus necesidades! ¿que pones una aguja? bien; ¿que lo tocas con el pulgar, presionando un poquito? también bien; ¿que no puedes hacer nada porque no llegas al pie, por ejemplo y no tienes a nadie quien te lo haga? te sientas, te tumbas y visualizas el resonador, lo sientes, le pides que haga lo que tiene que hacer: llevar agua a ese fuego que tú sientes. Lo hace, ya lo creo que lo hace. Lo importante es la intención, el focalizar qué pides, qué «ordenas»: en este caso llevar agua al fuego. Obviamente, hay que estar un ratito. 

Si es algo puntual pues ya está, resuelto.

Si ocurre a menudo habrá que mirar por qué se produce ese fuego (revisar lo que como es importante, lo que siento y lo que pienso mucho más) para poder equilibrar ese exceso de fuego que consume por otra parte líquidos orgánicos si nadie le manda un equipo de bomberos.

Si no tenemos a mano nada ni a nadie a quien recurrir y nosotros no sabemos qué hacer pues empecemos por algo sencillo para que las funciones orgánicas se vayan equilibrando:( ¡es que es una maravilla, no me digan, tenemos incluido de tó!): tumbaditos o sentados colocamos el dedo meñique de la mano derecha en el ombligo y el pulgar en la punta del esternón: los otros 3 caen donde caigan: a cada uno en su sitio: pues doblamos esos 3 dedos y respiramos suavemente: al inspirar no hacemos nada y al espirar presionamos con los 3 un poquito, suave. Inspiramos, no hacemos nada. Espiramos y presionamos un poquito. Así durante un rato y de forma perseverante: es decir, no vale hacerlo un día si lo que pretendemos es equilibrar un organismo que no lo está. Y lo que pedimos en esta ocasión es que la función que deben llevar a cabo órganos y entrañas sea la adecuada. Así, poquito a poco. 

A esos 3 puntos les llamamos los 3 calderos de la Función: Granero Inferior, Central y Superior y en mi experiencia son pequeños magos. En este caso nos ayudan a equilibrar las funciones pero sus bondades son para un seminario completo. 

De regalo, además, estos 3 magos te proporcionan una sensación de tranquilidad, serenidad… muy agradable y de agradecer en estos tiempos. En haciéndolo, claro, si no se hace o se hace poco o se hace «uy, esto qué será»… pues eso, la tranquilidad no se siente y seguramente el equilibrio tampoco se dé.

Es algo muy sutil, ya lo sé. Nos movemos en otros parámetros.  

Gracias, ojalá les sea útil. A mí me enamoran todas estas posibilidades. 

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