Conocí a AnaB en la Escuela Neijing hace unos años cuando después de nuestro curso habitual de medicina china, ella nos ofrecía un taller de Canto Sanador. ¡Es una artista!

Escribe un blog muy interesante y creativo que se llama Universo Peregrino y de allí he tomado esta entrada de Educar a una niña que es la transcripción de una respuesta del Dr. Padilla en el programa de Preguntas y Respuestas de Comunicaciones Tian. 

Ojalá sirva para algún padre-madre que esté en edad de «merecer». Lo femenino está tan diluido en Lo masculino que tenemos una gran labor las féminas para ser verdaderamente féminas. Si esa labor comienza desde el principio… el mundo cambiará como de la noche al día. 

Gracias

EDUCAR A UNA NIÑA

Dr Padilla

Preguntas y Respuestas

2.2.2012

En el siglo XXI los que tienen la función de educar –creo que nos corresponde a todos, y educarnos no se acaba nunca, seamos pequeños o grandes-, cuando estamos frente a una criatura que depende absolutamente de nosotros -como custodios, padres o cuidadores- tenemos que extremar las medidas que puedan facilitar un desarrollo lo más valioso posible, sabiendo que estamos en un medio que no facilita ese desarrollo.

Nuestro medio social, cultural, no nos ayuda precisamente a ser felices, la sociedad no nos recibe diciéndonos: “Bienvenido a este planeta, disfrute”. Y la sociedad somos todos nosotros. En consecuencia, tenemos que mejorar ese nivel social empezando por uno mismo y por lo que nos toca cuidar de una forma o de otra.

Teniendo en cuenta que es una niña y será una mujer, tenemos que evaluar que va a estar en un ambiente hostil. Mucho más hostil que si fuera un niño, porque el niño pertenece a una casta que son los dominadores de la especie. Como dominadores tienen muchísimas cosas a favor, en cuanto a que ellos son los que hacen la ley, la trampa, la moral, las normas, las costumbres. Hay que ser conscientes de que, el hecho de ser niña, ya es un handicap social, cultural, espiritual, económico, religioso. Por eso, muchas culturas limitan mucho el nacimiento de niñas y lo hacen de forma muy cruel, pero tiene su razón y su lógica, porque una niña en culturas como India, China -estamos hablando de los dos países con más índice de natalidad-, el hecho de custodiar una niña supone una carga familiar inmensa. Sólo la consecución de la dote, puede llevar la mitad de la vida de trabajo del padre. En cambio, si es un niño, la dote la va a aportar la familia de la niña. Esto puede parecer una barbaridad, pero en un país de 1200, 1400, 1600 millones de habitantes, pasa. Y pasa porque es un planeta y una especie de predomino masculino, donde todo se hace a la medida del varón, y muy pocas cosas se hacen a la medida de la mujer, hembra -aunque la hembra hace falta porque si no la especie se desmorona-.

EDUCARLA EN QUE SEA FUERTE

Pero, qué duda cabe -creo que cualquiera puede ser consciente- de que la mujer, la niña, lo va a tener más difícil en todo los aspectos. No va a tener ni un solo factor más fácil. Lo va a tener mucho más difícil. En consecuencia, a lo primero que hay que prestarle una especial atención es que -además de los factores de salud, que son prioritarios: que sea una niña sana, por la alimentación, por el cuido, por el calor, por el afecto, etc.- prontamente, hay que educarla en que sea fuerte. La fortaleza es la que le va a dar a la niña esa actitud de respeto, esa actitud de hacerse respetar, esa actitud de saber compaginar el cerebro emocional y afectivo con el cerebro racional y lógico, esa facultad de poderse mantener en su posición, esa facultad de saber  decidir por su propio criterio cuándo va a ser madre biológica. Esa facultad de poder generar por ella misma recursos para no depender de un masculino, obligatoriamente.

EL MUNDO NO SÓLO ES OCCIDENTE

Sin duda, las cosas han cambiado. Sí, han cambiado un poquito en occidente. Pero el mundo no es sólo occidente, el mundo es África, Asia, Sudamérica… No solamente es un pequeño conglomerado de feministas de occidente, es mucho más grande. Y si bien se han conseguido logros hacia lo femenino, no dejamos de ver todos los día, muertes de manos del varón, que no sólo la maltrata sino que la mata.

CAPACITAR

Entonces es urgente y perentorio educar a esa niña en una capacitación lo más completa posible. Si bien se hace mucho hincapié en que el niño esté bien preparado por la competencia con otros varones en su medioambiente, pues, en el caso de la mujer, apaga y vámonos. Si tiene que ser una buena profesional que sea tres veces buena. Si tiene que ser una mujer prudente, que sea veinte veces más prudente, si es que quiere vivir como mujer, como femenina, aportar -que de esto estamos necesitados todos los seres humanos-, aportar ese toque femenino que, en definitiva, va a ser el futuro de la especie.

Mucho haremos cuando la criatura sea pequeña con juegos música, deportes, idiomas… Todo eso que puedan hacer ahora sin ahogar a la niña, es fantástico. Es sembrar. No obstante, la niña tendrá que ir a su escuela, a su televisión, a su Internet, a su twiter, a su facebook, pero cuanto más hayamos promocionado un modelo de respeto, de austeridad, de cuidado, más y mejor esa mujer podrá desarrollar su eterno femenino y no ser pasto fácil de un enamoramiento, de un encandilamiento, de una afectividad, y luego venga a partir de ahí una dramática situación, con independencia de si es abogada, ingeniera, arquitecta… Vemos tristemente que, personas con un índice educativo, cultural y curricular excelente, llevan una vida terrible, con un maltratador o con un ambiente social o laboral insostenible, porque son incapaces, por su personalidad, de ni siquiera huir.

EDUCAR EN EL ARTE

Creo que la educación en el arte en la fémina es importantísimo, porque es un cauce donde volcar emociones y afectos sin la necesidad obligada del varón. Estamos hablando de música, arquitectura, filosofía, de arte floral, de danza, todo lo que entendemos por arte -aunque cualquier actividad humana se convierte en un proceso artístico-.

EL EJEMPLO DEL ADULTO

En cualquier país moderno nos van a obligar a llevar a nuestros hijos al colegio, pero luego, esas oportunidades que tenemos de charlar con ellas, de mostrarles un estilo de vida. Creo que la mejor enseñaza que podemos dar a nuestros hijos, o los que nos toca custodiar, es nuestro ejemplo. Ellos van a aprender de nuestro ejemplo y lo van a seguir más o menos o lo van a rechazar… Pero, si los progenitores son consecuentes con sus proyectos y sus ideas, ése va a ser el principal elemento con el que el niño se va a quedar.

Lo que uno recuerda de su padre es la honestidad, la honradez, el trabajo, la dedicación y la permisividad para promocionarnos. ¡Qué más puedo pedirle a un padre!

Y a una madre el cuidado la exquisitez la ternura y el regocijo de saber que está ahí, pero que no me va a perseguir ni a obligar a que sea lo que ella quiere que yo sea.

Muchas veces en la educación los padres se creen que por la educación que ellos van a dar el niño o la niña, va a salir mejor o peor; está muy equivocados. Les puedes dar el mejor colegio, la mejor profesora de inglés, y el niño o la niña te sale…que te torea diariamente. De lo único de lo que sí podemos estar seguros, es que nuestro testimonio es algo que el niño va a ver, va a comprobar. A partir de eso podemos decirle una palabra que va a calar, que le llegará al corazón y le hará que sea él mismo. Tenemos que procurar y saber que, todo lo que se llama educación, va a ser para que él o ella sea lo que tiene que ser.

A veces ese afán de educar lleva a manipular tanto al niño, que sale a las 7 de la mañana al colegio y vuelve a las 22:00, con deberes…Claro, ha hecho karate, danza, ajedrez, música y está en 5ª de violín: un monstruo. Un monstruo que luego se va a desmoronar o va a ser un insociable o insaciable. No tenemos que crear monstruos, sino seres liberados, liberadores, solidarios. Y no es algo que lo vayamos a hacer nosotros.

Lo fundamental es el ejemplo personal.

Si nuestro ejemplo es el grito, el castigo, la discusión con mi pareja, el divorcio, el premio, los días que me tocan, los que no me tocan, eso ya saben. Quien siembra odio le caen tempestades.

Así como yo sea, le será de utilidad a mi hijo para lo que él deba ser. Preocupémonos de dar ejemplo -no por dar ejemplo, sino por ser consecuentes con nosotros mismos- y de ahí saldrán las directrices generales que mejor le irán a la criatura. En este caso a esta bebé.

El ambiente de humor que debe reinar en torno a cualquier educación es básico. El humor es prioritario. Es la lluvia Divina. No podemos ponernos el paraguas, tenemos que mojarnos.

Fuente: http://universoperegrino.blogspot.com.es/p/infancia.html

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s