PRIMER PELDAÑO: CAMBIAR LAS CREENCIAS

En un día Espejo – en la tradición maya – precisamente el título de esta entrada de Plano Creativo nos lo confirma: lo que vemos no es lo que hay sino lo que nosotros creemos que hay. Es desde nuestra perspectiva, desde nuestro paradigma que vemos el mundo… y ese es nuestro trabajo: ver el mundo tal cual es.

Y para lograrlo hemos de alertarnos a nuestras creencias que se asientan en el paradigma imperante de la sociedad: lo que la ciencia-religión-economía y política han decidido que sea verdad, posible, conveniente… ¡Y nos lo hemos creído!

Pues ya ¡vale! Es hora de que caminemos con nuestros propios pies, en la dirección que ellos nos lleven – coincida o no con lo que esos paradigmas digan  – dando cauce a nuestro propio ser para que se desarrolle en su misión. 

Las primeras creencias que hay que vigilar, que hay que revisar son las de la family – por supuesto – y no porque queramos destruir la familia, no. Si quisiéramos hacerlo sería lo mismo que seguirla sin más… el mismo exceso por demasiado o demasiado poco produce des-armonías. 

Nos toca brillar de uno en uno, con las virtudes propias, con los dones de cada uno… ¡qué tengo que ser médico si lo que se me da bien y me da alas es hacer tartas, por ejemplo!

Ayer decía un amigo: “claro, uno por uno es más fácil pero cuando estamos en grupo… ¡cualquiera reconoce que piensa diferente! porque le echan del clan!

Ese miedo ancestral a que nos echen del clan es uno de los frenos que nos mantienen anclados a ideas, a maneras que nos hacen enfermar porque no son las nuestras, (no porque sean peores que las nuestras propias). Lo hacemos para que nos quieran, para que nos acepten…

El Universo ya nos ha aceptado cuando nos creó. Somos una necesidad, cada uno de nosotros, para que el Universo se desarrolle en toda su expresión. Para ello nuestra expresión ha de ser original… la nuestra, no la de nuestros padres o la de nuestro grupo o la de nuestra cultura…

Claro…hemos de saber y confiar en que esas creencias que parecen “de siempre” se pueden cambiar… Quieren que creamos que no se puede cambiar, que es muy difícil cambiar.

¡Mentira!

Se puede y se debe, por bien nuestro y de nuestros compañeros. El más mínimo cambio… produce otro universo diferente que por vibración atraerá otras vivencias.

Gracias

NO VEMOS EL MUNDO COMO ES, VEMOS EL MUNDO COMO SOMOS

– BRUCE LIPTON –

 

Bruce Lipton: Somos víctimas de nuestras creencias, pero podemos cambiarlas.

Pero las creencias están inscritas en lo más profundo de nuestro subconsciente.

Cierto. El subconsciente es un procesador de información un millón de veces más rápido que la mente consciente y utiliza entre el 95% y el 99% del tiempo la información ya almacenada desde nuestra niñez como un referente. Por eso cuando decidimos algo conscientemente como, por ejemplo, ganar más dinero, si nuestro subconsciente contiene información de que es muy difícil ganarse la vida, no lo conseguiremos.

¿Entonces?

Si cambiamos las percepciones que tenemos en el subconsciente, cambiará nuestra realidad, y lo he comprobado a través de numerosos experimentos. Al reprogramar las creencias y percepciones que tenemos de cómo es la felicidad, la paz, la abundancia, podemos conquistarlas.

Me suena a fórmula feliz…

Así es como funciona el efecto placebo. Si pienso que una pastilla me puede sanar, me la tomo y me encuentro mejor. ¿Qué me ha sanado?…

¿La creencia?

Eso parece. Al igual que los pensamientos positivos y el efecto placebo afectan a nuestra biología, existe el efecto nocebo: si crees que algo te hará daño, acabará por hacerte daño. Henry Ford decía que tanto si crees que puedes como si crees que no puedes, tienen razón. Si eliges vivir un mundo lleno de amor, tu salud mejorará.

¿Y eso por qué?

La química que provoca la alegría y el amor hace que nuestras células crezcan, y la química que provoca el miedo hace que las células mueran. Los pensamientos positivos son un imperativo biológico para una vida feliz y saludable. Existen dos mecanismos de supervivencia: el crecimiento y la protección, y ambos no pueden operar al mismo tiempo.

¿La culpa de todo la tienen los padres?

Las percepciones que formamos durante los primeros seis años, cuando el cerebro recibe la máxima información en un mínimo tiempo para entender el entorno, nos afectan el resto de la vida.

Y las creencias inconscientes pasan de padres a hijos.

Así es, los comportamientos, creencias y actitudes que observamos en nuestros padres se graban en nuestro cerebro y controlan nuestra biología el resto de la vida, a menos que aprendamos a volver a programarla.

Nada se soluciona hasta que uno no se esfuerza por cambiar. Deshágase de los miedos infundados y procure no inculcar creencias limitadoras en el subconsciente de sus hijos.

Extracto de una entrevista con Bruce Lipton, doctor en Medicina, investigador en biología celular. La Vanguardia

Imagen: Rob Shields

 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s